
La crisis energética que atraviesa Cuba ha obligado a los ciudadanos a recurrir a métodos tradicionales para suplir la escasez de electricidad. En un reciente viaje por zonas rurales, el youtuber cubano Juanka reveló cómo algunos habitantes, debido a la falta de acceso a electricidad, utilizan piedras como medio para enfriar el agua de consumo.
A pesar de los avances tecnológicos, en pleno 2025, aún existen áreas en las que el agua se enfría de manera primitiva, mediante un proceso basado en la evaporación y la capacidad térmica de las piedras.
La piedra, preferentemente de esteatita, se mantiene húmeda o se deja pasar agua a través de ella. El proceso es bastante sencillo, pero eficaz: se utilizan piedras como la esteatita, que son conocidas por su capacidad de retener humedad. Al estar en contacto con el agua, la piedra facilita que el líquido baje de temperatura sin necesidad de electricidad o maquinaria moderna.
La esteatita es especialmente preferida porque es un material que no altera el sabor del agua y es seguro para el consumo, siempre y cuando la piedra esté limpia y no se utilicen minerales o piedras potencialmente dañinas.
De esta forma, el proceso representa una solución temporal y ecológica que no solo refleja la adaptación de los cubanos a las difíciles circunstancias actuales, sino también su capacidad para recurrir a conocimientos ancestrales y naturales ante la falta de tecnología moderna.
Crisis energética en Cuba: apagones y déficits de generación eléctrica
La situación energética en Cuba ha empeorado. La reciente salida de línea de la unidad 5 de la CTE Antonio Maceo, ubicada en Santiago de Cuba, acentuó aún más los apagones que afectan a todo el país.
Según la Unión Eléctrica de Cuba, para el 25 de septiembre se prevé un déficit de 1.710 MW, lo que significa que durante las horas pico, casi la mitad de la población quedará a oscuras debido a la incapacidad del gobierno para cubrir la creciente demanda eléctrica. Además de los problemas en la planta de Santiago, otras como la CTE Santa Cruz y la CTE Carlos Manuel de Céspedes también han tenido dificultades operativas.
El incendio prolongado en la CTE Felton, una de las principales generadoras de electricidad, sigue sin permitir que funcione a plena capacidad. También se encuentran fuera de servicio 53 centrales de generación distribuida, lo que representa una pérdida de 320 MW, aumentando aún más el déficit.
El descontento ha sido palpable en las redes sociales, donde cubanos de diversas regiones del país han expresado su frustración por la crisis energética. Se mencionan problemas estructurales del sistema eléctrico y la incapacidad del gobierno para mejorar la infraestructura energética. Muchos cubanos señalan que, a pesar de los esfuerzos por diversificar la generación eléctrica, el país sigue dependiendo de un sistema obsoleto y poco fiable.