
Varios cubanos que regresaron a Miami tras una estancia de visita en Cuba ofrecieron declaraciones en el propio aeropuerto del sur de la Florida. Javier Díaz, periodista de Univisión, recogió el sentir de estos viajeros que vivieron de primera mano las últimas horas de la situación en la Isla.
Uno de los testimonios más impactantes fue el de una mujer que describió la pobreza extrema y el estrés generalizado que se vive en Cuba. “Mucha pobreza, mucho estrés, la gente vive, todo se ve triste, las calles están que dan pena”, expresó la entrevistada, visibilizando un ambiente de desolación.
Además, enfatizó el miedo constante que sienten los cubanos ante la incertidumbre de lo que pueda ocurrir en el futuro, especialmente debido a las tensiones entre Estados Unidos y Cuba. “Es una situación angustiante porque no se sabe qué va a pasar. Es impredecible. Todas las personas tienen miedo”, añadió la mujer.
Otra de las intervenciones más relevantes fue la de un hombre que compartió que en su barrio, muchas familias tienen miedo por la seguridad de sus hijos, preocupadas por la posibilidad de una invasión militar por parte de Estados Unidos. Además, muchos cubanos temen por la vida de sus seres queridos y por el futuro del país en medio de las crecientes tensiones políticas entre los comunistas y la administración de Donald Trump.
Cuando se le preguntó a una de las entrevistadas qué es lo que realmente necesita el pueblo cubano, su respuesta fue clara: “Un cambio tiene que haber, porque así no se puede continuar viviendo. Estamos en un infierno sobreviviendo”. Este sentimiento de desesperanza se reflejó en varias intervenciones a lo largo de la entrevista, donde los cubanos coincidieron en que la situación actual en Cuba es insostenible.
Otro de los viajeros que participó en la entrevista compartió que sus familiares en Cuba viven con una constante sensación de miedo y ansiedad debido a la escasez de recursos básicos. “El problema es que la gente está ansiosa, sabe que tiene poca comida, no tiene luz, no tiene agua”, comentó, destacando la falta de servicios básicos.
También mencionó la escasez de transporte, señalando que los ferrys hacia la Isla de la Juventud se reducirán a solo dos días a la semana, lo que agrava aún más las condiciones de vida en Cuba.
Muchos de los entrevistados lamentaron que la situación en Cuba sigue siendo crítica. Uno de los cubanos expresó: “Sí, quieren cambio. Pero bueno, que esperar a ver qué pasa. Va a afectar bastante, bastante”. Esta expresión refleja el sentimiento de impotencia de muchos cubanos que anhelan un cambio en el sistema, pero que no tienen claridad sobre cómo o cuándo ocurrirá.
Reacciones en redes sociales
La entrevista de Javier Díaz generó reacciones intensas en las redes sociales, especialmente entre los cubanos en el exilio, quienes expresaron su frustración por la situación en la Isla y el miedo a hablar abiertamente.
En Facebook, Alberto Les destacó la pérdida de dignidad del cubano al no poder expresarse libremente ni en territorio estadounidense, mientras que Mary Rojas compartió su frustración sobre las quejas constantes de la gente en Cuba.
Bis Valent señaló que el miedo no solo afecta a los cubanos dentro de Cuba, sino también a aquellos que regresan a EEUU, quienes temen represalias. Manuel Augusto Fernández recordó que hablar en contra del gobierno cubano pone en riesgo a los familiares de aquellos que aún viven en la Isla, mencionando la vigilancia de la policía política, conocida como la G2.
Guillermo Daniel Garriga destacó que, a pesar de las tensiones políticas, el miedo persiste incluso entre los cubanos que viven en Estados Unidos, mostrando cómo la represión del régimen cubano continúa afectando la libertad de expresión.
Gleydis Pérez subrayó que muchos cubanos que regresan de Cuba temen hablar por las repercusiones que sus palabras puedan tener sobre sus seres queridos en la Isla o sobre sí mismos en próximos viajes a la nación caribeña.


pero le ponen en la calles musica y cerveza y se olvidn de todo solo sirven pa chivatear a los vecino y en los trabajos basuras