
Una madre de cuatro niños en la provincia de Holguín, cuya dramática situación se hizo viral tras suplicar comida para sus hijos luego del paso del huracán Melissa, ha movilizado una cadena de solidaridad dentro y fuera de Cuba.
La historia fue dada a conocer por el activista Noly Blak, quien registró el testimonio de la mujer en la comunidad de Peralta, municipio de Cacocum. Tras divulgar el caso, Blak anunció el inicio de una recaudación destinada a adquirir una nueva casa para la familia y aliviar la precaria situación en la que quedaron después del desastre natural.
Según explicó la muchacha, su casa se inundó y perdió pertenencias vitales como sus camas. “Vamos a conseguirle una casa a esta madre”, expresó Blak en sus redes, donde también compartió los datos para realizar donaciones y explicó que las personas pueden optar por aparecer o no en la lista pública de contribuyentes.
En un video reciente, la joven madre agradece conmocionada el respaldo que ha comenzado a recibir. Su emoción refleja no solo la magnitud de las pérdidas sufridas, sino también el alivio ante la llegada de ayuda en un momento de extrema vulnerabilidad.
Su petición inicial —“lo único que quiero es comida para mis niños”— se ha convertido en un símbolo de las carencias que enfrentan cientos de familias en el oriente del país tras el ciclón. Entre tantos problemas, y con cuatro niños pequeños, el clamor principal es la comida, pero ni siquiera eso puede garantizar que el gobierno.
El huracán Melissa provocó graves inundaciones y destrucción en provincias como Holguín, Granma, Las Tunas y Santiago de Cuba, dejando a miles de personas sin techo ni recursos. En muchos de los territorios afectados, los pobladores continúan denunciando la ausencia de una respuesta efectiva por parte de las autoridades.
Ante este contexto, iniciativas ciudadanas como la liderada por Noly Blak se han vuelto una alternativa crucial para quienes lo perdieron todo. La colecta, que sigue abierta, ha logrado unir a cubanos dentro y fuera de la isla con el objetivo común de ofrecer un futuro más seguro a la madre holguinera y a sus cuatro hijos.
Mientras continúa la recuperación tras el huracán, la historia se ha convertido en un ejemplo del poder de la solidaridad en tiempos de crisis, y de cómo, frente a la escasez y la incertidumbre, la ciudadanía busca organizarse para brindar apoyo donde el Estado no llega.

