
Alex Saab, empresario colombiano señalado durante años como testaferro y aliado del expresidente de Venezuela Nicolás Maduro, llegó el sábado a Miami tras ser deportado por el gobierno interino de este país sudamericano.
Según un comunicado del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería de Caracas, el detenido se encuentra involucrado en la comisión de diversos delitos en Estados Unidos.
Una demanda interpuesta ante la Corte del Distrito Sur de Florida señala que Saab es sospechoso de los cargos de conspiración criminal, lavado de dinero y pago de sobornos a funcionarios venezolanos.
La investigación se centra en operaciones de cientos de millones de dólares mediante contratos de alimentación pública, principalmente vinculados al programa CLAP, uno de los mecanismos más cuestionados por denuncias de corrupción y control social.
La agencia EFE confirmó que Saab aterrizó en el aeropuerto de Opa-locka, en el condado de Miami-Dade, a las 9:15 p.m., hora local, escoltado por agentes federales, entre ellos miembros de la Administración de Control de Drogas.
Según el medio AlbertoNews, Saab fue trasladado bajo custodia desde El Helicoide hasta el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía. Desde allí partió en una aeronave Gulfstream con matrícula estadounidense N550GA rumbo al aeropuerto ejecutivo de Opa-locka. El operativo habría contado con la participación de agentes del FBI y la CIA, bajo supervisión del Departamento de Estado y el Departamento de Justicia.
Las imágenes difundidas tras su llegada lo mostraron con el rostro cansado, vestido con un buzo gris y rodeado por uniformados mientras registraba sus huellas digitales en un escáner.
Desde hacía varias semanas se desconocía el paradero del exfuncionario venezolano, de 54 años, cuya figura ocupó un lugar central en las investigaciones de Washington sobre los mecanismos financieros del chavismo.
Saab ya había estado detenido en EEUU entre octubre de 2021 y diciembre de 2023, tras haber sido detenido en Cabo Verde. En esa ocasión, también enfrentó cargos por lavado de dinero y corrupción.
Durante su primer proceso judicial en territorio estadounidense, el empresario colombiano se exponía a una posible condena de hasta 20 años de cárcel. No obstante, también podía negociar un acuerdo con la fiscalía que le permitiera obtener una reducción de la pena. Al final, obtuvo su liberación como parte de un intercambio de prisioneros.

El nuevo gobierno venezolano encabezado por Delcy Rodríguez detuvo a Saab a inicios de febrero a petición de Washington. El arresto en Caracas formó parte de una operación conjunta entre autoridades estadounidenses y venezolanas, lo que sugiere un nuevo nivel de cooperación judicial entre ambos países.
El referido sujeto fue designado en octubre de 2024 como ministro de Industria y Producción Nacional, pero lo destituyeron dos semanas después de la captura de Maduro por parte de un operativo militar de EEUU.
El empresario fue sancionado en 2019 por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que lo incorporó a su lista negra junto a varios familiares y socios, señalados de integrar una presunta red de lavado de dinero.

