
El dictador Miguel Díaz-Canel afirmó en una extensa entrevista con el diario izquierdista La Jornada que el mayor fracaso de las últimas 13 administraciones de Estados Unidos ha sido no haber logrado derrotar al sistema comunista cubano.
“El acto más fallido de los gobiernos de EEUU en estos 67 años de revolución es no haber podido apoderarse de Cuba”, dijo el mandatario designado por Raúl Castro desde 2018.
A lo largo de la conversación, el burócrata de 65 años volvió a culpar a la política de Washington por la crisis cubana y defendió la permanencia del régimen comunista, al tiempo que destacó los logros que, según él, ha alcanzado Cuba, a pesar del embargo económico.
Díaz-Canel, en su relato, presentó a Cuba como un país resistente que ha sabido mantenerse a pesar de las sanciones, el bloqueo económico y las presiones internacionales.
Según él, el origen de la hostilidad de EEUU hacia Cuba tiene raíces históricas, motivadas por el deseo de Washington de apoderarse de la Isla.
Explicó que hoy, en un contexto de debilitamiento del poder hegemónico de EEUU, Cuba sigue siendo un bastión de autodeterminación, resistencia y un modelo alternativo al capitalismo, al cual el mandatario consideró en crisis.
Sin embargo, reconoció que las sanciones, especialmente las impuestas durante la administración de Donald Trump, han profundizado la crisis económica y dejado al país sin fuentes de financiamiento.
Los propios errores de la cúpula castrista y su eterno empecinamiento por controlar todas las esferas de la vida del cubano han mermado el apoyo popular al gobierno que asaltó el poder por las armas en 1959.
Sin embargo, la narrativa oficial de Díaz-Canel evade la realidad. Habla de la resistencia cubana que no solo ha sido una forma de supervivencia, sino una “resistencia creativa” que ha permitido seguir adelante. Para él, este es un ejemplo de victoria ante los intentos de doblegar al país.
Diálogo con Estados Unidos: Discreción y soberanía
Un tema clave en la entrevista fue el tratamiento de las conversaciones entre ambos gobiernos. Díaz-Canel confirmó que ha habido intercambios entre funcionarios de ambos países, facilitados por actores internacionales, pero evitó proporcionar detalles específicos.
Aseguró que Cuba está dispuesta a dialogar, pero siempre bajo la premisa de respeto mutuo, reciprocidad y respeto a la soberanía y el sistema político cubano.
Rechazó la idea de que estas conversaciones puedan significar un cambio en el modelo cubano o en las decisiones internas del país. Según él, tampoco está a discusión su cargo como presidente del país.
Dijo que el futuro del sistema político cubano no está en manos de EEUU, sino del pueblo cubano y de las instituciones nacionales, como la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Díaz-Canel detalló que la vía para el entendimiento bilateral debe centrarse en identificar diferencias que puedan ser resueltas, aplicar medidas que beneficien a ambos pueblos y buscar áreas de cooperación que permitan enfrentar amenazas y reducir la confrontación.
Sin embargo, su discurso dejó claro que Cuba busca obtener alivios económicos y cooperación internacional sin necesidad de realizar reformas políticas significativas. Algo a lo que no está dispuesto el secretario de Estado, el cubanoamericano Marco Rubio.
Rubio busca un cambio total en Cuba
El jefe de la diplomacia estadounidense dijo desde París, a donde asiste a una importante reunión del G7, que el cambio en Cuba debe ir de la mano de una transformación económica y también política. Las dos cosas deben hacerse al mismo tiempo.
Según dijo, la economía de la Isla necesita transformarse, pero ese proceso no será posible si continúan en el poder las mismas estructuras que han conducido al país a la crisis actual.
A su juicio, no existe razón para que grandes capitales apuesten por una economía controlada por un sistema comunista sin garantías de apertura.
De momento parece que las conversaciones entre ambos gobiernos están estancadas. EEUU prefiere centrarse en acabar con el conflicto en Irán y luego encargarse del tema Cuba. Mientras tanto, la cúpula comunista aprovecha el impasse para ganar tiempo.


porque ustedes ASESINOS SABEN QUE ESTAN PROTEGIDOS Y NO LOS PUEDEN TOCAR PORQUE ES UNA VENGANZA PARA QUE MANTENGA N EL PAIS DESTRUIDO ESA ES LA CONDICION PARA USTEDES MANTENERSE EN EL PODER muy pronto se sabra quien los protege y no es NI RUSIA NI LOS EU es un castigo de hace 78 anos