
El presidente designado de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reaccionó a la presentación de cargos en Estados Unidos contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, calificando la acusación como una maniobra política sin fundamento jurídico.
Su mensaje llegó después de que el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) anunciara en Miami la causa penal contra el exmandatario cubano, de 94 años, por su presunta responsabilidad en el ataque que dejó cuatro muertos.
En una declaración publicada en redes sociales, el mandatario comunista afirmó que la medida “solo evidencia la soberbia y la frustración” de EEUU frente a lo que llamó la “firmeza de la Revolución Cubana” y la unidad de su liderazgo.
La pretendida acusación contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, que acaba de comunicar el Gobierno estadounidense, solo evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la Revolución Cubana y la unidad y… pic.twitter.com/0r0wV0kUX9
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) May 20, 2026
“Se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba. EEUU miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narco-terrorista Hermanos al Rescate, en 1996”, comentó.
Según Díaz-Canel, las autoridades de ese entonces no actuaron de manera imprudente, ni violaron el derecho internacional. “Cuba actuó en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales, tras sucesivas y peligrosas violaciones de nuestro espacio aéreo por connotados terroristas”, indicó.
Asimismo, dijo que la administración estadounidense de turno fue alertada en más de una decena de ocasiones, pero se hizo caso omiso a las advertencias y continuaron los vuelos, cuyo objetivo era ayudar a balseros cubanos en el estrecho de Florida.
Díaz-Canel también intentó colocar el caso dentro de un marco más amplio de confrontación con EEUU. En su mensaje, acusó a fuerzas militares estadounidenses de realizar “ejecuciones extrajudiciales” contra embarcaciones civiles en el Caribe y el Pacífico, y presentó a Cuba como víctima de una campaña de presión política, económica y militar.
La acusación contra Raúl Castro incluye conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y cuatro cargos por asesinato. En el ataque murieron Carlos Costa, Mario de la Peña, Armando Alejandre Jr. y Pablo Morales.
Tres eran ciudadanos estadounidenses y un residente permanente. Una tercera aeronave, piloteada por José Basulto, fundador del grupo, logró evadir la ofensiva y regresar a Florida.
El anuncio fue realizado en la Torre de la Libertad de Miami, un edificio de alto simbolismo para el exilio cubano. El secretario interino del DOJ, Todd Blanche, afirmó que, por primera vez en casi 70 años, un alto dirigente del régimen cubano es acusado en EEUU por actos de violencia que provocaron la muerte de estadounidenses.
La acusación también incluye a Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, señalados como pilotos o participantes presuntamente vinculados al derribo de las aeronaves.