
En una entrevista exclusiva con el medio estadounidense The Nation, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reiteró que la Isla no se encuentra involucrada en el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.
La conversación con el mandatario comunista se realizó en septiembre pasado, cuando visitó la ciudad de Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas, y reciente fue publicada en el portal de dicho medio.
Díaz-Canel aseguró que su gobierno respeta las leyes internacionales y la Carta de las Naciones Unidas, y afirmó que Cuba no forma parte de la guerra, aunque la ha respaldado en diferentes momentos.
El mandatario recordó el descubrimiento de una red ilegal que contrataba a ciudadanos de la Isla residentes en Rusia, y algunos que vivían en Cuba, para enlistarse en las fuerzas armadas de Vladímir Putin y que tras reunirse la evidencia de esta actividad ilegal, se procedió a la realización de una denuncia pública con base a lo establecido en el Código Penal vigente en la Isla, que prohíbe el mercenarismo.
Sin embargo, recientes hechos contradicen las declaraciones del presidente al medio estadounidense. Inform Napalm, con base a datos obtenidos por hackers ucranianos que integran la agrupación Cyber Resistance, compartió información sobre la firma de contratos de cubanos con Moscú.
Primeramente, se expuso la identidad de 200 antillanos reclutados en las filas del país euroasiático. Hace unos días, se revelaron fotografías de pasaportes de los 59 cubanos que llegaron a la ciudad de Tula para firmar un contrato entre el 25 de agosto y el 29 de septiembre.
Estas revelaciones han generado interrogantes sobre la postura oficial de Cuba y plantean la cuestión de si el país realmente está involucrado en el conflicto, a pesar de las afirmaciones de su presidente.
Un ejemplo de este caso es Alejandro Paneque López, un joven cubano de 19 años, que el 21 de septiembre publicó en su página de Instagram un boleto de avión que lo llevó de la Isla a Rusia. Este antillano posiblemente se encuentre en el campo de entrenamiento de la 106 División Aerotransportada de las Fuerzas Armadas rusas, considerada una “legión internacional” donde sirven cubanos y serbios reclutados.
Hasta la fecha, no se han registrado intentos por parte de las autoridades comunistas de repatriar a los oriundos de la Isla identificados en el conflicto, y tampoco se sabe sobre el inicio de procesos penales contra ellos.

