
Según el informe “El español: Una lengua viva 2024”, presentado por el catedrático David Fernández de la Universidad de Alcalá, en España, Estados Unidos, ha superado a Colombia y se convierte en el segundo país con más hispanohablantes del mundo. Con 57.4 millones de personas que hablan español, Estados Unidos queda solo por detrás de México, que cuenta con aproximadamente 132 millones de hispanohablantes.
Los hispanohablantes en tierra estadounidense incluyen tanto hablantes nativos como aquellos con una competencia limitada. Este aumento refleja un cambio en la demografía lingüística del país norteamericano y destaca el peso cultural del español en la región.
El estudio, respaldado por el Instituto Cervantes, revela un panorama en el que el español continúa expandiéndose y alcanzando a más de 600 millones de hablantes en el mundo. Con cerca del 7.2 % de la población global hablando español, el idioma ocupa el segundo lugar en el mundo en cuanto a número de hablantes nativos.
Si se incluye a quienes lo usan como segunda lengua o extranjera, es la cuarta lengua más hablada, según el análisis de Fernández, quien ha dedicado quince años al estudio de la presencia del español en el mundo.
Las nuevas previsiones de la ONU moderan el crecimiento esperado del español, que alcanzará su máximo en 2066 con 682 millones de hablantes y luego iniciará un descenso gradual.
Para finales de siglo, el porcentaje de la población mundial que hablará español disminuirá al 6.3 %, un cambio solo compensado parcialmente por el aumento de hablantes no nativos en Estados Unidos.
Países con mayor número de hispanohablantes en el mundo
- México 132 millones
- Estados Unidos 57.4 millones
- Colombia 52.6 millones
- España 48 millones
- Argentina 47 millones
- Venezuela 34 millones
- Perú 34 millones
- Chile 20 millones
- Ecuador 17 millones
- Guatemala 17 millones
EEUU podría tener un presidente hispano en las próximas elecciones
Según la interpretación de la inteligencia artificial ChatGPT, dado el ritmo actual de crecimiento y la influencia política de los hispanos en EEUU, una proyección razonable podría situarse en torno a 2040-2050 para ver a un presidente hispano en la Casa Blanca. Esta estimación considera tanto la evolución de la demografía hispana como el fortalecimiento de la infraestructura política necesaria para apoyar a candidatos hispanos a nivel nacional.
En ese plazo, es probable que el porcentaje de votantes hispanos aumente significativamente, y que esta comunidad esté aún más representada en cargos electos a nivel local, estatal y federal, sentando las bases para una candidatura presidencial viable y competitiva.

