
En una reciente reunión con los miembros del Club de París, representantes del gobierno cubano utilizaron el pretexto de siempre, el embargo económico de Estados Unidos, para justificar la falta de cumplimiento a la deuda con esta agrupación.
La delegación, encabezada por el viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva y el ministro de Finanzas y Precios, Vladímir Regueiro, indicó que la Isla enfrenta una agravada situación económico-financiera por el recrudecimiento de la medida de Washington hacia la Isla.
En medios oficialistas la reunión fue informada como un seguimiento de los acuerdos alcanzados hace un año, cuando el club otorgó al régimen condiciones ventajosas para el pago de la deuda.
El referido grupo se encuentra integrado por 14 países: Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Italia, Japón, Países Bajos, España, Suecia, Suiza y Reino Unido.
La deuda con esas naciones fue contraída cuando el fallecido dictador Fidel Castro se encontraba en el poder. En 1986, como parte de una estrategia económica deliberada, el comunista decidió suspender el pago de los préstamos.
El presidente cubano de entonces justificó esta medida al argumentar que el pago de la deuda externa por parte de los países en desarrollo era insostenible y moralmente inaceptable.
Durante el encuentro, se actualizó a los acreedores sobre las recientes decisiones adoptadas por el gobierno cubano para impulsar la economía nacional. La Habana definió su situación como “compleja”, reconociendo que, aunque ha logrado avances en su proceso económico, las dificultades persisten debido a las restricciones impuestas por el embargo estadounidense.
El Club de París, por su parte, reafirmó su compromiso con la relación constructiva que mantiene con la isla, subrayando el reconocimiento de los esfuerzos de Cuba para cumplir con los acuerdos previos.
No obstante, la nota oficial de la institución no proporcionó detalles adicionales sobre los próximos pasos a seguir o los posibles nuevos plazos para el cumplimiento de las obligaciones de pago de La Habana.
Hasta el 31 de diciembre de 2024, la deuda de La Habana con el Club de París ascendía a 4.624 millones de dólares, cuatro millones más que al cierre de 2023. A principios del año pasado, el club anunció condiciones más favorables para que La Habana cumpla con sus compromisos financieros.
Según un escueto comunicado, lo acordado en la reciente reunión modifica los términos de los acuerdos de fecha 10 de junio de 2021 y 12 de diciembre de 2015. En el comunicado no se ofrecieron detalles sobre las nuevas condiciones, únicamente se mencionó que “la reprogramación otorga condiciones para enfrentar sus dificultades económicas y financieras en los próximos años”.
En 2015, el Club de París acordó condonar 8.500 millones de los 11.100 millones de dólares que Cuba debía tras haber dejado de pagar en 1986. A cambio, la Isla se comprometió a saldar el monto restante en cuotas anuales escalonadas.

