
El youtuber cubano JSant TV abordó en un video reciente el negocio de los muebles antiguos en Cuba al visitar varios establecimientos en La Habana que se dedican al comercio de este tipo de objetos.
Las piezas representan un mercado selecto y exclusivo, donde tanto cubanos como extranjeros buscan muebles que reflejen la riqueza cultural e histórica del país. Los estilos más buscados incluyen el Renacimiento español, conocido por sus detalles ornamentales y robustez; los estilos Luis XVI y Luis XV, que destacan por su elegancia, terminaciones doradas y formas clásicas; el Art Decó, apreciado por sus líneas geométricas y diseño sofisticado; y los muebles ingleses, valorados por la calidad de su madera y acabado.
La madera utilizada, principalmente caoba, añade un valor adicional debido a su durabilidad y belleza natural. Estos estilos no solo son un símbolo de estatus, sino también de inversión para coleccionistas y aficionados.
Distinguir un mueble antiguo original de una copia es clave para quienes desean asegurar la autenticidad y el valor. Los muebles originales muestran acabados artesanales finos, con detalles cuidadosamente trabajados como marquetería e incrustaciones. La madera noble y las técnicas tradicionales en pintura y barnizado son evidentes en las piezas auténticas.
Por el contrario, las copias presentan terminaciones menos cuidadas, materiales modernos y fundiciones pobres. En Cuba, donde circulan réplicas importadas, la experiencia del anticuario es fundamental para identificar la originalidad.

Piden más de 100.000 pesos cubanos por un mueble
El precio de estas antigüedades varía según varios factores. El estilo y la exclusividad influyen directamente, con piezas como juegos imperio o Luis XVI que pueden superar los 100.000 pesos cubanos (CUP). El estado de conservación también es decisivo: un mueble restaurado profesionalmente puede valer hasta el doble que uno deteriorado.
La restauración, especialmente la tapicería, es un proceso costoso que puede alcanzar los 90.000 CUP, involucrando secado, reparación de detalles y repintado. Por ejemplo, una cama antigua puede costar entre 40.000 y 60.000 pesos, mientras que un juego de comedor imperio alcanza precios superiores a los 100.000 CUP.
Actualmente, la exportación de muebles antiguos originales está prohibida en Cuba para proteger el patrimonio cultural. Esta restricción obliga a que las piezas permanezcan dentro del país. No obstante, la importación y comercialización de réplicas modernas ha crecido, permitiendo a los consumidores mantener la estética clásica sin comprometer las piezas originales. A pesar de rumores, los anticuarios insisten en que sacar muebles originales fuera del territorio cubano es ilegal y conlleva riesgos significativos.
La restauración es un proceso meticuloso que garantiza la conservación y el valor de los muebles antiguos. Incluye el secado de la madera para evitar deformaciones, la reparación de ornamentos tallados, restauración de pintura y barniz, y una tapicería especializada que representa el costo más elevado. Este trabajo debe ser realizado por profesionales para preservar la autenticidad y prolongar la vida útil de las piezas, asegurando que puedan transmitirse a futuras generaciones.
Tiendas más grandes de muebles antiguos en Cuba
Las mejores tiendas de antigüedades en La Habana se concentran en zonas como la calle Monte, donde destaca “La Industrial”, reconocida por sus muebles de las décadas de 1930 a 1950 y piezas únicas restauradas.
Otros puntos importantes son la calle Galeano, con variedad en muebles y lámparas, y el Vedado, especialmente en el área entre Línea y 11, que se ha convertido en un polo creciente de comercio de antigüedades. Estas tiendas también ofrecen servicios de restauración y entrega a domicilio. Además, algunos anticuarios se desplazan a provincias como Santiago de Cuba y Santa Clara para ampliar su oferta.

