
El subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Brian Nichols, afirmó este lunes que el régimen comunista desperdició la oportunidad de implementar cambios democráticos y de real apertura económica para la mejoría del pueblo cubano tras la política de acercamiento iniciada por la administración de Barack Obama hace una década.
En declaraciones a Martí Noticias, el funcionario del actual gobierno demócrata de Joe Biden, quien fue vicepresidente de Obama, destacó que la solución para los problemas de la Isla radica en la democracia y un aumento de las libertades.
“La restauración de relaciones diplomáticas bajo la administración Obama fue un paso importante para tratar de mejorar la vida de los ciudadanos cubanos y atender retos como la falta de democracia en la isla. Sin embargo, las reformas que hubiéramos querido ver en Cuba no ocurrieron”, señaló Nichols.
El 17 de diciembre de 2014, Raúl Castro y Barack Obama sorprendieron al mundo con el anuncio en televisión del restablecimiento de relaciones. Este proceso histórico incluyó la liberación de tres de los cinco espías cubanos sentenciados en Estados Unidos. A su vez, el régimen castrista excarceló al contratista estadounidense Alan Gross, quien estaba con malas condiciones de salud en una cárcel cubana.
Los dos años posteriores, antes de que acabara el mandato de Obama, no hubo avances de ningún tipo en materia de derechos humanos ni del empoderamiento del pueblo cubano que pretendía la política del primer presidente afroamericano de la historia de la EEUU.
Con la llegada al poder de Donald Trump, las relaciones se enfriaron rápidamente. En parte, la situación se debió a los incidentes de salud sufridos por diplomáticos estadounidenses en la embajada de EEUU en La Habana. Luego, en el primer año de Biden, donde el político demócrata pretendía retomar el acercamiento con el régimen, se produjo la represión de las protestas masivas de julio de 2021 y el presidente estadounidense, aconsejado por sus asesores, evitó dar un nuevo paso de deshielo.
El subsecretario explicó que “en 2021 vimos una ola de represión que realmente asombró al mundo, un retroceso enorme para el bienestar del pueblo cubano y la comunidad internacional. Fue una oportunidad perdida por parte del régimen cubano”.
No obstante, en mayo de 2024, EEUU autorizó medidas para beneficiar a emprendedores cubanos, como abrir cuentas bancarias en el país norteño, realizar transacciones internacionales y acceder a servicios en la nube. Estas acciones buscan fortalecer el sector privado y mejorar las condiciones de vida en la Isla.
Sin embargo, del lado del régimen se contesta con más restricciones al sector privado que en su día autorizó como una estrategia de aparentar apertura. La semana pasada, tuvo lugar uno de los últimos retrocesos en materia de libertades económicas para las Mipymes y trabajadores por cuenta propia. El Ministerio de Comercio Interior prohibió la comercialización mayorista y le dio un plazo de 90 días a los emprendedores cubanos para deshacerse del inventario que tenían producto de las importaciones de alimentos.
Ante eso, el subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental insiste en que “nuestro enfoque en Cuba es promover el desarrollo del sector privado y atender algunos de los problemas humanitarios, como la falta de recursos económicos y alimentos”.
“Hay hambre, tal vez no una hambruna, pero sí mucha hambre en Cuba. La actividad económica del sector privado apoya el bienestar de la gente común, y hemos intentado respaldarlo con cambios en las regulaciones económicas”, significó Nichols.
Al final, indicó que el futuro de Cuba depende de la implementación de un sistema democrático. Argumentó que la falta de libertad política es la raíz de los problemas del país. “No se pueden tratar los síntomas, como los apagones, sin abordar la verdadera enfermedad: la falta de democracia en Cuba”, sentenció.

