
El Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) emitió este jueves una histórica sentencia contra el exmandatario Jair Bolsonaro, condenándolo a 27 años y 3 meses de prisión por su implicación en un intento de golpe de Estado tras su derrota en las elecciones presidenciales de octubre de 2022.
La decisión fue tomada por cuatro de los cinco magistrados que participaron en el juicio, marcando un fallo sin precedentes en la historia judicial brasileña, dado que nunca antes un expresidente había sido condenado por golpismo en el país.
La sentencia se produjo gracias a los votos de los magistrados Cármen Lúcia, Alexandre de Moraes, Flávio Dino y Cristiano Zanin, quienes coincidieron en que Bolsonaro lideró una conspiración para intentar derrocar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien asumió la presidencia el 1 de enero de 2023.
El caso está relacionado con el intento de asalto a las instituciones del país ocurrido el 8 de enero de 2023, cuando miles de seguidores del sentenciado tomaron por la fuerza el Congreso Nacional, el Supremo Tribunal y el Palacio del Planalto, en un acto violento para intentar revertir el resultado electoral.

El quinto magistrado, Luiz Fux, votó a favor de la absolución, argumentando la supuesta incompetencia del STF para juzgar el caso. Sin embargo, la decisión de cuatro jueces en contra complica las posibilidades de que la condena sea revertida.
De haber habido dos votos absolutorios, el proceso podría haberse llevado ante el Pleno de 11 jueces del STF. El juicio fue impulsado por decenas de pruebas que demuestran la participación activa de Bolsonaro en la planificación del golpe.
En la misma sentencia, el STF condenó a siete excolaboradores de Bolsonaro por su rol en la trama golpista. Entre los condenados se encuentran figuras de alto rango de las Fuerzas Armadas, como Augusto Heleno, exministro de Seguridad; los exministros de Defensa Walter Braga Netto y Paulo Sérgio Nogueira; además de Almir Garnier, excomandante de la Armada.
La condena de estos oficiales ha sido calificada como un hecho histórico, ya que también nunca antes se había procesado a oficiales de tan alto rango por su implicación en un acto golpista.
La condena de Bolsonaro ha generado reacciones en Estados Unidos, donde aliados del exmandatario brasileño, como el presidente Donald Trump, expresaron su sorpresa por el fallo.
El mandatario estadounidense comparó la situación con los intentos de golpe en su propio país, diciendo que la sentencia contra Bolsonaro “es muy parecida a lo que intentaron hacer conmigo”, pero “no lo consiguieron”. Por su parte, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, criticó la sentencia y la calificó de “injusta”.
The political persecutions by sanctioned human rights abuser Alexandre de Moraes continue, as he and others on Brazil’s supreme court have unjustly ruled to imprison former President Jair Bolsonaro.
The United States will respond accordingly to this witch hunt.
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) September 11, 2025
El día de las manifestaciones masivas en la capital brasileña, Bolsonaro se encontraba fuera del país, tras haber viajado a EEUU el 30 de diciembre de 2022 para no estar presente en la toma de posesión de Lula.
Desde la recuperación de la libertad de Lula en 2021, a causa de una sentencia por un caso de corrupción, y la recuperación de su popularidad de cara al proceso electoral, Bolsonaro descalificó sistemáticamente las instituciones y el sistema electoral brasileño, creando un clima de desconfianza.
Este ambiente fue uno de los factores clave que llevaron a la creación de la conspiración golpista que buscaba mantenerlo en el poder más allá de su mandato constitucional.

