
En la provincia de Holguín, un gesto altruista por parte del emprendedor Carlos Armando Buch Reyes ha generado controversia en el ámbito deportivo. Carlos, dueño del gimnasio GYM DE YENI, ha destinado parte de sus ingresos personales para motivar a los peloteros del equipo de béisbol de la región, los Cachorros de Holguín, que actualmente lideran la Serie Nacional.
Su iniciativa no es nueva, ya que había realizado una acción similar con el equipo municipal Sultanes, que disputó el campeonato nacional de Clubes Campeones a principios de este año.
Carlos ha entregado entre 5.000 y 8.000 pesos cubanos (CUP) a los peloteros más destacados después de cada subserie, lo que podría traducirse en entre 20.000 y 30.000 CUP mensuales por jugador. Esta contribución no se limita a los titulares, sino que también incluye a los suplentes que realizan jugadas destacadas.
Se estima que Carlos ha invertido cerca de 300.000 CUP mensuales, provenientes de su gimnasio y de un trabajo privado con una empresa rusa. A pesar de las críticas, el acto de generosidad ha sido muy bien recibido por los jugadores, quienes históricamente han enfrentado bajos salarios en Cuba, donde un pelotero de élite gana solo 3.500 CUP mensuales.
El apoyo económico de Carlos ha sido cuestionado por algunos, quienes han confundido el término “patrocinio” con “ayuda”. Es importante aclarar que, en este caso, no se trata de un patrocinio formal con fines comerciales, sino de un gesto altruista de Carlos para ver a su equipo destacado. Mientras que el patrocinio implica un beneficio directo para quien lo ofrece, la ayuda carece de expectativas de retribución.
La Dirección Jurídica del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) ha manifestado que no se busca frenar la iniciativa de Carlos, sino ajustarla al marco legal correspondiente. La Resolución 93 del Inder establece normas sobre la legalidad en las prácticas deportivas.
Aunque la ayuda de Carlos podría estar al margen de estas regulaciones, el Inder está trabajando en ofrecer asesoramiento para garantizar que la acción se lleve a cabo dentro de los parámetros legales. Según el Dr. Karel Luis Pachot, Director Jurídico del Inder, este tipo de gestos pueden inspirar a otros emprendedores a seguir el ejemplo, siempre respetando las leyes del deporte cubano.
Este tipo de iniciativas no es nuevo en Cuba, aunque son pocos los casos documentados. Algunos peloteros contratados en ligas extranjeras han utilizado parte de sus ingresos para apoyar a sus compañeros. El gesto de Carlos ha puesto en evidencia que existen emprendedores dispuestos a ayudar sin esperar nada a cambio. Además, en tiempos recientes, muchas MIPYMES (micro, pequeñas y medianas empresas) han realizado donaciones para los afectados por desastres naturales, como el paso del ciclón por la región oriental de la isla.
La motivación económica ha demostrado ser un factor clave para el rendimiento de los peloteros. No solo su preparación técnica y estratégica ha contribuido a su éxito, sino también el reconocimiento tangible de su esfuerzo. Este tipo de apoyo puede replicarse en otras provincias, beneficiando a más equipos y jugadores en la Isla.

