
Un grupo de empresarios cubanoamericanos presentó esta semana una primera propuesta para invertir en Cuba y colaborar en la reconstrucción económica, pero bajo ciertas condiciones, informó Telemundo 51.
Los dueños de diferentes empresas, reunidos en Miami, firmaron una proclama dirigida a autoridades federales de Estados Unidos para expresar su disposición a ser parte de una futura etapa para la Isla, siempre que existan reglas claras, infraestructura financiera y un nuevo marco de funcionamiento económico.
La principal condición para todo ello es que en el país caribeño ocurra un cambio político que represente el fin del régimen comunista, cuyas ideas han provocado una debacle económica por más de 60 años en el territorio cubano.
“Sin transformaciones políticas reales y sin seguridad para el capital privado, no habrá desembolso de fondos ni participación empresarial de alcance significativo”, dice la propuesta de los empresarios, quienes compartieron sus opiones al respecto a dicho canal de televisión.
“En caso de que Cuba sea libre y soberana, y haya una institución que proteja la iniciativa privada, el exilio cubanoamericano estará hermanado con los cubanos nacionales que quieren emprender”, dijo el empresario Omar Sixto.
Por su parte, Michael Fux comentó que las inversiones tienen que ocurrir cuando Estados Unidos tenga un control o se arregle lo que está pasando actualmente. “Cuba puede salir adelante y ser como era antes de Castro”, agregó.
Por su parte, Nick Gutiérez comentó que los empresario presentes en la reunión no piden acciones radicales o un trato especial, únicamente lo que disfrutan la mayoría de los pueblos del mundo: democracia, libertad y estado de derecho.
Otro de los participantes, José Suárez Menendez, comentó que en próximas reuniones esperan la presencia del jefe de dicho funcionario cubanoamericano, para que de primera mano conozca los interés de los empresarios interesados en invertir en una Cuba sin comunismo. El siguiente encuentro se tiene programado para el 20 de mayo.
El pasado viernes, el jefe de la política exterior de la administración de Donald Trump sostuvo que para cambiar la situación de la Isla era necesario cambiar a las personas que están al mando.
A su juicio, Cuba arrastra una economía inviable dentro de un sistema político y gubernamental que no funciona, una valoración que refuerza la idea de que la solución no pasa por ajustes parciales, sino por una reestructuración de fondo.
La reunión en Miami ocurrió apenas dos semanas después de que el régimen cubano anunciara una apertura formal a la inversión de cubanos residentes en el exterior y de sus descendientes.
El 16 de marzo, el viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga aseguró que para ese grupo no existirían limitaciones y que la apertura abarcaría no solo pequeños negocios, sino también proyectos de mayor escala.
Sin embargo, esa señal desde La Habana no logró despejar la desconfianza de buena parte del empresariado del exilio. Para muchos, la supuesta apertura carece de credibilidad mientras no existan garantías reales para la propiedad privada, la libre operación de empresas y la protección del capital frente al control del Estado.
Un día después del anuncio del régimen, Rubio insistió en que el sistema político y económico cubano debe cambiar “drásticamente” y descartó que las medidas anunciadas fueran suficientes para enfrentar la crisis.
Según dijo, lo presentado por La Habana no resolvería el problema de fondo. Asimismo, evitó adelantar posibles escenarios sobre una flexibilización del embargo, aunque reiteró que esa política está vinculada a cambios políticos en la mayor de las Antillas.
El secretario de Estado recordó además que el embargo está codificado y subrayó que, más allá de ese debate, la economía cubana es sencillamente no funcional. Esa postura marca una distancia con cualquier intento del régimen de vender aperturas controladas como solución a la emergencia nacional, sin tocar la estructura política que ha llevado al país al deterioro actual.
El encuentro empresarial coincidió además con otra controversia que ha tensado al exilio: la exportación de combustible desde EEUU al sector privado cubano.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros mantiene una política favorable para autorizar la reventa de petróleo de origen venezolano para uso en Cuba cuando esas operaciones respalden al pueblo cubano, incluido el sector privado, pero excluye transacciones que beneficien a entidades militares, de inteligencia, instituciones gubernamentales o bancos estatales cubanos.
Según el diario español El País, hasta el 30 de marzo habían salido del sur de Florida cargamentos por unos 30.000 barriles destinados a empresas privadas de la Isla. La cifra, sin embargo, está muy por debajo de las necesidades reales del país.


Creo que la gente que van a invertir en Cuba primero ,tiene que tener en su mente que están apoyando su país su gente la población ,si la gente que invierten están pesando que están construyendo un nuevo Miami,no creo que es la solución no creo que Cuba y su futuro está cerca de una copia de la economía de los Estados Unidos y menos de la economía de Miami que es algo muy especial no solamente por Estados Unidos por el mundo entero,para hacer un matrimonio de la diversión y de mentalidades entre el capitalismo puro de Florida y el gobierno socialista de la isla tiene que trabajar mucho a la adaptación de las mentalidades,si no van a tener una línea e una mentalidad más o menos común el proyecto no va a tener éxitos, no solamente es una historia de dinero esta bien una visión y la comprensión entre una mentalidad que la única visión es la ganancia económica y una mentalidad que es basada a la revolución social y la protección de los vulnerables ,si estas diferencias no se acercan no creo que va a tener resultados positivos. La inversión económica es cierto lo más importante pero la inversión para entendernos para que las dos partes tan lejanos desde casi 70 años piensan en la misma dirección ,ahí es algo más complejo antes de todo tienen que trabajar mucho y mucho a la comprensión de uno a otro ,sin tener la misma visión no creo que la inversión económica buscará los éxitos deseados por ambas partes.
¿Qué fue lo que firmaron, una proclama o un simple sueño? jajajajaja