
Un grupo de 92 enfermeros recién llegados del extranjero fueron enviados desde Guantánamo hacia La Habana para ayudar a la atención de los pacientes de coronavirus.
Todos los profesionales pertenecen a las brigadas que el régimen envió al exterior de la Isla, provenientes específicamente de México y los Emiratos Árabes Unidos.
Que el régimen autorice que los profesionales laboren en la Isla, podría confirmar que la crisis de COVID-19 en la capital cubana es de hecho grave, pues el personal médico es lo que siempre falta en los hospitales cubanos porque el gobierno decide enviarlos al extranjero.
Según el reporte, los enfermeros de la brigada “Henry Reeve”, laborarán en los centros de aislamiento de La Habana por tiempo indeterminado.
Aunque recientemente el Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap) informó de la presunta disminución de casos diarios en la capital cubana, las detecciones siguen siendo constantes.
Para la jornada del 20 de agosto solo registraron cinco casos de manera oficial, cuando en la jornada anterior confirmaron 62 infectados.
La repentina disminución de los infectados resulta sospechosa considerando la tendencia de las últimas semanas y el envío de enfermeros a la capital.
El estallido de contagios y focos de transmisión comunitaria llega luego de casi dos meses de haber promovido que Cuba “venció” al coronavirus.
La capital cubana sigue siendo la provincia más afectada por el COVID-19, lo que ha provocado el cierre de varias zonas y la vuelta a las medidas de prevención incluso dentro de los hogares.

