
El Programa de Asistencia Nutricional (SNAP, por sus siglas en inglés) presenta una serie de nuevas restricciones a partir de este mes de febrero. Los millones de beneficiarios deberán cumplir ciertos requisitos de manera obligatoria si quieren seguir accediendo a los cupones que les permiten obtener diferentes alimentos.
Uno de los cambios más significativos, aprobado mediante la ley federal “One Big Beautiful Bill”, incluye que personas entre 18 y 65 años sin dependientes deberán trabajar o participar en un programa laboral al menos 80 horas al mes para poder recibir asistencia.
Anteriormente, esta obligación solo aplicaba hasta los 55 años. Asimismo, los padres y adultos en hogares con hijos de 14 años o más también deberán cumplir con los requisitos laborales, a diferencia de antes, cuando estaban exentos.
A partir de ahora, incluso los veteranos deberán demostrar que están trabajando para continuar recibiendo los cupones de alimentos, una medida que también se aplica a personas sin hogar y jóvenes de entre 18 y 24 años que estuvieron en hogares de acogida.
Además, los estados solo podrán extender beneficios en zonas donde el desempleo local sea del 10% o más, lo que limita aún más la posibilidad de excepciones. Otro cambio relevante afecta directamente el uso de los beneficios de SNAP.
A partir de este mes, los beneficiarios no podrán comprar alimentos altos en azúcar, como bebidas azucaradas, dulces, snacks salados y postres preparados.
Esta medida tiene como objetivo mejorar la salud pública y reducir las enfermedades relacionadas con la alimentación, como la obesidad y la diabetes. Un análisis del Departamento de Agricultura indica que estos productos representan al menos el 20% del gasto mensual del programa.
Aunque SNAP había permitido la compra de casi todos los alimentos, con excepciones para alcohol, tabaco, comidas calientes o preparadas y productos de cuidado personal, ahora los beneficiarios deberán adaptarse a estas nuevas restricciones.
La elegibilidad a los cupones ahora se reduce principalmente a ciudadanos estadounidenses y a algunos residentes permanentes legales. El beneficio ya no será para inmigrantes legalmente presentes, como refugiados, solicitantes de asilo y sobrevivientes de violencia doméstica o trata de personas.
La implementación de estos cambios conlleva recortes de hasta 186 mil millones de dólares hasta el año 2034. Además, los estados deberán cubrir hasta el 15% del costo de los beneficios y asumir mayores gastos administrativos.
Entre los estados más afectados se encuentran Florida, Texas, Oklahoma, Luisiana, Colorado y West Virginia, que tendrán que adaptarse a los nuevos desafíos y restricciones impuestos por la ley.
Desde el Departamento de Agricultura, se ha indicado que estas modificaciones buscan reducir el fraude y fomentar la responsabilidad laboral. Sin embargo, el Servicio de Investigación del Congreso ha señalado que la mayoría de los pagos indebidos en SNAP no se deben a fraude, sino a errores administrativos no intencionales dentro del sistema.
En medio del aumento en los precios de los alimentos, defensores de las familias de bajos recursos han advertido que estos cambios podrían dejar a millones de personas con mayor inseguridad alimentaria en todo el país.


Saludos.
Con referencia a los cupones de alimentos,soy ciudadano americano,he trabajado muchos años aquí, tengo una hija de salud special.
Hacen 6s meses sin previo aviso me quitaron los beneficios para alimentos Snap.
Pero,la ley es la ley y hay que acaptarse a ella, vengas de donde vengas,es la Ley.