
En los últimos años, la terapia de infusión de vitaminas ha ganado popularidad entre personas que buscan mejorar su energía, reforzar su sistema inmunológico o recuperarse más rápido del cansancio físico. Su presencia en clínicas de bienestar y en redes sociales ha contribuido a que muchos la perciban como una alternativa rápida y efectiva para sentirse mejor.
Sin embargo, alrededor de este tratamiento también circulan muchas ideas equivocadas que pueden generar expectativas poco realistas y hacer que se subestimen sus riesgos.
De acuerdo con el Dr. Nelson Sanchez, MD, este tipo de terapia puede tener utilidad en ciertos casos, pero no debe verse como una solución universal ni como un tratamiento adecuado para cualquier persona.
“Las infusiones de vitaminas pueden tener un papel de apoyo en situaciones específicas, pero deben indicarse con criterio médico. No todo paciente necesita una terapia intravenosa, y no todo síntoma se resuelve con vitaminas”, señala el experto.
Uno de los mitos más comunes es pensar que estas infusiones aumentan la energía de inmediato. La realidad es que pueden ayudar cuando existe deshidratación o alguna deficiencia nutricional, pero en personas sanas el efecto suele ser temporal. En muchos casos, la sensación de mejoría no necesariamente implica un beneficio profundo o duradero, sino una respuesta momentánea del cuerpo.
También es frecuente escuchar que las vitaminas intravenosas son mejores que los suplementos orales. Eso no siempre es cierto. La vía intravenosa puede ser útil en condiciones específicas, pero la mayoría de las personas obtienen resultados adecuados a través de una dieta equilibrada y, cuando hace falta, suplementos orales bien indicados. La terapia intravenosa no reemplaza una buena nutrición ni hábitos saludables.
Otro punto que suele exagerarse es su supuesto impacto sobre el sistema inmunológico. Aunque ciertos nutrientes participan en la función inmune, la evidencia es limitada cuando se trata de personas sanas. Por eso, no debe asumirse que una infusión de vitaminas fortalece significativamente las defensas ni que evita enfermedades por sí sola.
Además, existe la falsa idea de que este tipo de terapia es completamente segura para todos. El doctor advierte que, como cualquier procedimiento intravenoso, hay riesgos que deben considerarse seriamente.
Entre ellos se encuentran la infección, la irritación de la vena, la sobrecarga de líquidos y los desequilibrios de electrolitos. Estos riesgos pueden ser aún más importantes en pacientes con condiciones médicas previas o sin una evaluación adecuada.
Otro mito frecuente es creer que mientras más vitaminas reciba el cuerpo, mejores serán los resultados. En realidad, el organismo utiliza lo que necesita, y el exceso puede ser perjudicial. En medicina, una mayor cantidad no siempre significa un mayor beneficio. Por eso, las dosis deben responder a una necesidad real y no a una lógica de exceso.
Asimismo, es importante aclarar que las infusiones de vitaminas no curan enfermedades crónicas. Pueden formar parte de un manejo de apoyo en determinados casos, pero no sustituyen tratamientos médicos establecidos ni deben presentarse como una cura. Esa diferencia es clave para evitar mensajes engañosos y para proteger la seguridad del paciente.
Asimismo, no es correcto pensar que todas las personas deberían recibir infusiones de forma regular. Este tipo de terapia debe individualizarse después de una evaluación médica. Cada paciente tiene necesidades, antecedentes y objetivos distintos. Lo responsable es determinar primero si realmente existe una indicación clínica antes de recomendar un tratamiento intravenoso.
Para el especialista el punto central es claro: la medicina no debe guiarse por modas, sino por criterio clínico y seguridad. “La terapia de infusión de vitaminas debe indicarse de forma individualizada. Antes de recomendarla, hay que evaluar al paciente, entender su condición y definir si realmente va a beneficiarse”.
- Dr. Nelson Sanchez, MD
- Medical Director
- 260 Hialeah Drive, Hialeah, Florida 33010
- Teléfono: 786 206 2888
- Fax: 786 685 2170
Este contenido es solo para fines educativos y no sustituye una evaluación médica profesional.