
Todo parece indicar que los rumores sobre un supuesto desfalco de las ganancias de la gira “Soy Rebelde Tour” de RBD son ciertos y de este escándalo aún no se han dado muchos detalles.
Recientemente, Andrés Tovar, esposo de Maite Perroni, confirmó que existe una auditoría en curso en Estados Unidos en contra del entonces mánager de la agrupación, Guillermo Rosas.
De acuerdo con lo dicho por el productor a las cámaras del programa “Ventaneando”, la cantidad recaudada por la agrupación no coincide con los pagos que los integrantes del grupo han recibido hasta este momento.
Por esta razón, los integrantes de RBD habrían solicitado una auditoría interna para ser informados sobre cada detalle de las ganancias obtenidas con dicha gira, así como la discrepancia entre lo que ellos recibieron.
“La compañía que ellos formaron está en Estados Unidos y el abogado está haciendo las gestiones necesarias para revisar que todos los números estén en orden y revisar todos los contratos”, reveló Andrés Tovar.
Asimismo, detalló que cada uno de los miembros de la banda recurrió a un equipo legal diferente en Estados Unidos, pero todos con el mismo objetivo en común: recuperar las ganancias del tour.
Para finalizar, el esposo de Maite Perroni indicó que tras este incidente no existen planes para continuar la gira de conciertos, ya que la prioridad de Dulce María, Christian, Christopher, Anahí y Maite es que Guillermo Rosas así como las empresas involucradas, Live Nation y Ocesa, liquiden el adeudo que tienen con ellos.
Debido a esto, y a sabiendas de que, al parecer, algunos artistas habían sido víctimas de un posible fraude por quien fue su mánager Guillermo Rosas; por lo que recientemente Dulce María habló sobre el tema.
La cantante anunció a la prensa que: “No estamos en demandas y nada de eso, hasta ahora simplemente estamos, como en cualquier empresa en donde se vieron irregularidades, en auditorías y ya ha salido, desde la primera auditoria, irregularidades, no es una habladuría”.
Por su parte, RBD ha decidido mantenerse al margen de la polémica y no emitir comentarios al respecto que pongan en riesgo el proceso legal en el que se encuentran.

