
Tras los ataques aéreos a instalaciones nucleares iraníes por parte de Estados Unidos, el gobierno norteamericano emitió alertas de seguridad a sus ciudadanos en todo el mundo, advirtiendo sobre el riesgo de manifestaciones y posibles ataques cibernéticos.
El Departamento de Estado (DOS, por sus siglas en inglés) informó que el conflicto ha provocado interrupciones en los viajes y el cierre periódico del espacio aéreo en Oriente Medio.
“Existe la posibilidad de manifestaciones contra ciudadanos e intereses estadounidenses en el extranjero. El Departamento de Estado recomienda a los ciudadanos estadounidenses de todo el mundo que extremen las precauciones”, dice el comunicado.
Además, se prevé un aumento en los ciberataques dirigidos a las redes estadounidenses por parte de actores proiraníes, incluyendo hacktivistas y agentes vinculados al gobierno de Teherán.
Según informes de la administración de Donald Trump, es probable que los ataques cibernéticos se intensifiquen, con el objetivo de desestabilizar las infraestructuras tecnológicas en todo el territorio estadounidense.
Worldwide Caution: The conflict between Israel and Iran has resulted in disruptions to travel and periodic closure of airspace across the Middle East. There is the potential for demonstrations against U.S. citizens and interests abroad. The Department of State advises U.S.… pic.twitter.com/PXJCvSHNxy
— Travel – State Dept (@TravelGov) June 22, 2025
La participación de actores proiraníes en estos ataques podría comprometer sistemas de seguridad y comunicaciones, afectando tanto a empresas privadas como a organismos gubernamentales.
El pasado sábado, EEUU emprendió un ataque con aviones B-12 contra tres instalaciones nucleares de Irán: Natanz, Isfahan y Fordow, esta última, por ser la principal del programa nuclear iraní, recibió una carga completa de bombas.
El mandatario republicano aseguró que el ataque, realizado por la Fuerza Aérea estadounidense, fue un éxito rotundo, destacando que ninguna otra nación en el mundo podría haber llevado a cabo una operación de este tipo.
A través de un mensaje en su cuenta de Truth Social, Trump expresó su satisfacción por la operación, que calificó como un paso hacia la paz, al destruir instalaciones clave del régimen iraní.
La agresión estadounidense ocurre en el contexto de un nuevo conflicto entre Israel e Irán que comenzó cuando Jerusalén lanzó la Operación León Naciente, un ataque militar a gran escala dirigido principalmente a las instalaciones nucleares y otros objetivos estratégicos en Irán.
Israel justificó la operación como una respuesta a la creciente amenaza de Irán, cuyo avance hacia el desarrollo de capacidades nucleares, según las autoridades israelíes, representa una “amenaza existencial” para su nación.
En respuesta, Irán lanzó la “Operación Promesa Verdadera 3”, que consiste en ataques masivos de misiles contra localidades de israelíes. La mayoría de los proyectiles han sido interceptados por la “cúpula dorada”, un sistema de defensa que intercepta los lanzamientos en el aire.
Los ataques aéreos de EEUU contra instalaciones nucleares iraníes han intensificado la posibilidad de que Irán interrumpa el comercio petrolero en la región, particularmente a través del Estrecho de Ormuz, una vía crucial para el suministro mundial de petróleo.
Aunque Irán ha amenazado varias veces con cerrar el estrecho, un cierre total y prolongado es considerado poco probable, ya que afectaría gravemente los precios del petróleo y la economía global.
A pesar del conflicto, el transporte de petróleo en la región y a través del estrecho ha continuado relativamente estable, con un aumento en los envíos desde Irán. Sin embargo, Grecia ha advertido a sus armadores sobre posibles riesgos en el uso del estrecho.

