El DHS trabaja para garantizar la seguridad en las fronteras y la inmigración legal, prevenir el tráfico de drogas y el crimen organizado, y proteger al país de ataques terroristas y ciberataques, entre otras amenazas.
Está compuesto por múltiples agencias y oficinas, incluyendo la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias y la Administración de Seguridad en el Transporte, entre otras.