
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que el gobierno norteamericano tiene la obligación legal y constitucional de abordar cualquier amenaza a su seguridad nacional, poniendo en el centro del debate la posibilidad de una acción de fuerza contra el régimen de La Habana.
“Si hay una amenaza a la seguridad nacional de EEUU, el presidente no solo tiene el derecho, sino la obligación de abordar esa amenaza a la seguridad nacional”, dijo el funcionario a la prensa este jueves.
🚨🇺🇸🇨🇺 | SE VIENE: Marco Rubio afirmó que Trump buscará una transición pacífica en Cuba, pero que no descartan acciones militares en caso de que el régimen comunista oponga resistencia.
“Nuestra preferencia en Cuba es un acuerdo diplomático negociado. Pero si hay una amenaza a… pic.twitter.com/tLA0hkq2vB
— La Derecha Diario (@laderechadiario) May 21, 2026
Rubio arremetió directamente contra el exmandatario Raúl Castro, denunciando que el líder comunista admite abiertamente y se jacta de haber ordenado el derribo de aviones civiles.
Al ser cuestionado sobre un eventual uso de la fuerza militar estadounidense para provocar un cambio de régimen en la isla, el jefe de la diplomacia norteamericana evitó dar detalles estratégicos a la prensa.
“No voy a hablar sobre cómo vamos a traerlo aquí (…) ¿Por qué se lo diría a los medios? Si hay un anuncio, se lo diré después, no antes”, sostuvo.
⚠️⚠️#Urgente. Marco Rubio sobre Raúl Castro:
¨Raúl Castro admite abiertamente y se jacta de haber dado órdenes de derribar aviones civiles.
No voy a hablar sobre cómo vamos a traerlo aquí.
¿Por qué se lo diría a los medios? Si hay un anuncio, se lo diré después, no antes. pic.twitter.com/yrCcmpiL3m
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) May 21, 2026
Las declaraciones de Rubio coinciden con informes de funcionarios de la Casa Blanca que confirman que la opción militar está bajo evaluación del presidente Donald Trump.
Esta alternativa cobra fuerza tras considerarse agotada la campaña de sanciones económicas y restricciones diplomáticas, las cuales limitaron el acceso a combustible a la isla, pero no lograron forzar las reformas políticas esperadas.
El Comando Sur ya convocó reuniones de planificación en las últimas semanas para analizar escenarios operativos que otorguen la máxima libertad de acción al mandatario norteamericano.
El abanico de posibilidades discutido abarca desde un ataque aéreo limitado con fines de intimidación política hasta una operación terrestre orientada al derrocamiento del régimen.
La ofensiva legal incluye una acusación federal contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
La fiscalía estadounidense presentó cargos criminales contra el exmandatario por delitos de conspiración para asesinar estadounidenses, destrucción de aeronaves y homicidio.
En ese entonces, el hermano del fallecido dictador Fidel Castro era el jefe de las Fuerzas Armadas de la isla y por ello se le señala como responsable de dar la orden de ataque contra dichas avionetas.
Como respuesta defensiva, el director de la CIA, John Ratcliffe, realizó una visita oficial a la isla para notificar al régimen que Washington no tolerará que Cuba funcione como plataforma para los intereses hostiles de Rusia, China o Irán.

