El fin de la política de ‘pies secos pies mojados’ en el 2016 fue un golpe duro para todos los cubanos que aspiran a llegar a Estados Unidos, si a esto le sumamos todas la nuevas restricciones para el asilo político que impuso la administración de Trump es muy difícil llegar y aún más difícil quedarse.
Sin embargo, aún con las dificultades que presenta el cruzar la frontera de México con Estados Unidos, miles de cubanos llegan para intentar pedir asilo político. Esto se puede ver reflejado en las cifras del 2018, año en el que más de 16.000 cubanos fueron detenidos al intentar cruzar la frontera.
El número de deportados también ha ido en aumento, según datos del ICE citados esta semana por El Nuevo Herald. Mientras que en el 2018 hubo 463 deportados, en lo que va del 2019 ya la cifra se monta en unos 560, y ese número va en aumento.
Aún con todas las dificultades que esto representa, los cubanos siguen intentando cruzar la frontera y llegar a Estados Unidos de cualquier manera posible, impulsados por la desesperación y alimentados por la esperanza de un futuro mejor para sus familias.
La administración de Trump ha traído un régimen de cero tolerancia en contra de los migrantes ilegales y todos aquellos que intentan alcanzar el “sueño americano” están pagando.
Con información de El Nuevo Herald.

