
La minera canadiense Sherritt International abrió una nueva vía para intentar proteger el valor de sus negocios vinculados a Cuba: una negociación con Gillon Capital, firma estadounidense relacionada con la familia de Ray Washburne, exfuncionario del entorno de Donald Trump.
La operación, todavía preliminar y no vinculante, podría permitir que Gillon Capital adquiera hasta el 55% de las acciones de Sherritt si se cumplen las condiciones previstas y se obtienen las autorizaciones necesarias. El movimiento ocurre en un momento especialmente delicado para la compañía, afectada por el endurecimiento de las sanciones de EEUU contra sectores estratégicos de la economía cubana.
Una operación que aún no está cerrada
Sherritt informó que suscribió una hoja de términos no vinculante con Gillon Capital para una colocación privada mediante una garantía de compra de acciones ordinarias. Si esa garantía se ejerce por completo, la firma estadounidense pasaría a controlar el 55% de las acciones emitidas y en circulación de la minera.
La compañía canadiense precisó que el precio de ejercicio deberá ser acordado por las partes y que, dadas sus circunstancias actuales, se espera que esté por debajo del precio de cierre de sus acciones del 15 de mayo de 2026. También advirtió que no existe garantía de que la operación se complete, ni de que avance en los términos anunciados.
El acuerdo requeriría documentación definitiva, cumplimiento de condiciones habituales y aprobaciones regulatorias, incluida la de la Bolsa de Toronto. Además, cualquier transacción posterior deberá ser autorizada por los departamentos de Estado y Tesoro de EEUU.
Washington no se opone por ahora a las conversaciones
Uno de los puntos centrales del anuncio es que Sherritt asegura haber consultado con autoridades estadounidenses antes de avanzar en las negociaciones. La compañía afirmó que Washington no ha objetado, por el momento, el contacto entre Gillon Capital y la minera canadiense.
“Sherritt ha mantenido un diálogo constructivo con el Departamento de Estado de los Estados Unidos, el cual ha confirmado que ni el Departamento de Estado ni el Departamento del Tesoro se oponen a las negociaciones de Gillon Capital con la Corporación”, señaló la empresa.
Ese aval preliminar no equivale, sin embargo, a una aprobación definitiva. La propia compañía dejó claro que cualquier operación final quedará sujeta al visto bueno de las autoridades estadounidenses.
Gillon Capital es presentada como una oficina de inversiones vinculada a la familia Washburne. Ray Washburne fue presidente de la Overseas Private Investment Corporation durante el primer mandato de Trump, entre 2017 y 2019, y posteriormente integró el Consejo Asesor de Inteligencia de la Presidencia.
Moa, níquel y cobalto: el trasfondo cubano de la negociación
El interés sobre Sherritt no puede separarse de sus activos en Cuba. La compañía participa en la empresa mixta de Moa, en Holguín, dedicada al níquel y el cobalto, minerales considerados estratégicos por su uso en baterías y otras industrias asociadas a la transición energética.
Sherritt mantiene una asociación 50/50 con General Nickel Company S.A. en la Moa Joint Venture, que extrae y procesa mineral en Cuba y refina parte de esa producción en Canadá. La compañía también tiene intereses en Energas S.A., empresa mixta dedicada al procesamiento de gas natural y generación eléctrica, además de participaciones en contratos petroleros en fase de exploración.
La minera había anunciado previamente pasos para desmontar sus intereses en la isla, pero luego comunicó que no seguiría adelante con ese plan. Ese giro se produjo después de nuevas consultas con asesores, partes interesadas y autoridades gubernamentales, y tras identificar una posible alternativa para preservar valor.
El desenlace sigue abierto. Si la operación con Gillon Capital avanza, Sherritt podría ganar margen para reorganizar su estructura frente al nuevo escenario de sanciones. Pero si no obtiene las aprobaciones necesarias, la compañía seguirá expuesta a un entorno legal, financiero y operativo complejo alrededor de sus activos cubanos.

