
José Collado González, exchofer “A” de la Empresa de Ómnibus Nacionales (EON) denunció en redes sociales el trato injusto y la negligencia institucional que sufrió tras un grave accidente laboral ocurrido en enero de 2021, donde murieron 12 personas y 25 sufrieron diferentes lesiones.
Collado González era uno de los choferes a cargo del traslado de maestros al oriente cubano. Cuando la unidad avanzaba sobre el puente de Güines, ocurrió una pérdida de control y se fue al barranco.
El exconductor sufrió severas lesiones como fractura de meseta tibial, fractura de cúbito, luxación de hombro y tobillo, además de fracturas en dos costillas. Tras su completa recuperación, intentó reincorporarse en octubre de ese año a su puesto laboral, pero terminó siendo víctima de acoso y maltrato laboral por parte de la administración de la Base UEB de Transportación de Colaboradores de la EON.
Según el relato, la mencionada empresa no estuvo al pendiente de la hospitalización y tampoco del proceso de recuperación, ni siquiera recibió una compensación. Al regresar, le ofrecieron un puesto como fregador o custodio, tareas que por su condición física no podía desempeñar.
Este rechazo dio pie a continuo acoso y represalias, pese a que antes del accidente sumaba 19 años sin antecedentes negativos. A ello se le sumó la negativa a efectuarse una investigación sobre el siniestro.
En sus declaraciones, el exchofer subraya que su compañero fue el responsable del incidente. Sin embargo, nunca fue citado a declarar, lo que aumentó su sensación de abandono institucional.
Collado González asegura que al momento del lamentable hecho se encontraba dormido en el asiento de descanso, como establece el reglamento, mientras el otro conductor se encargaba del manejo de la unidad.
A través de dos post en Facebook, el exconductor reiteró sus demandas exigiendo una investigación pública y transparente, una compensación por los daños físicos y morales sufridos, y su reincorporación en una plaza de chofer “A” de ómnibus.
Maestra sobreviviente relata cómo fue el accidente en Güines
Arisel Naranjo Mendoza, educadora granmense y subdirectora del Instituto Politécnico Agropecuario Armando Mestre Martínez, compartió su experiencia sobre el trágico accidente ocurrido el 30 de enero de 2021 en el kilómetro 42 de la Autopista Nacional, donde murieron 12 de sus compañeros de trabajo.
La madrugada del accidente, los maestros orientales, alojados en La Habana, fueron informados que debían regresar a sus provincias, ya que las villas donde se hospedaban serían utilizadas como centros de aislamiento por el aumento de casos de COVID-19. A las 5:40 a.m. comenzó el viaje de regreso hacia Granma, y tras varias horas de espera, los maestros subieron al ómnibus, ya fatigados por el cansancio.
Cuando el vehículo avanzaba entre 40 y 50 kilómetros, cerca del puente de Güines, Arisel despertó por el impacto del accidente, sintiendo una serie de golpes y deslizamientos.
Al ver que seguía con vida, comenzó a tocar su cuerpo para asegurarse de que estaba bien. Lamentablemente, muchos de sus compañeros, incluidos los 10 fallecidos, no sobrevivieron al impacto, pasando del sueño a la muerte, según relató.
“Miré a mis compañeros, vi cómo todos estaban debajo de los asientos, sin poder auxiliarlos. Salí del ómnibus con ayuda de otros pedagogos que venían en la guagua de Bayamo. Ahí, al instante, cinco minutos, diez a lo sumo, comenzaron a llegar los bomberos, los paramédicos, la Policía, y me llevaron para el hospital de Güines, donde tuve las mejores atenciones”, agregó.
Los sobrevivientes recibieron ayuda de otros ómnibus que formaban parte de la caravana, y los bomberos y paramédicos llegaron rápidamente al lugar para trasladarla al hospital de Güines, donde fue atendida.
Naranjo Mendoza sufrió una fractura de costillas y su recuperación la vivió en su pueblo natal, Guisa. En este relató también agradeció a los médicos y paramédicos que la atendieron a causa de su lesión.

