
Problemas logísticos, como los constantes cortes de electricidad, han provocado un retraso en la apertura de la Embajada de Corea del Sur en Cuba. La sede debería haber entrado en funcionario a finales de este año, pero ahora no abriría sus puertas hasta principio de 2025.
Según The Korea Times, el retraso responde a dificultades logísticas y a la escasez de materiales en la Isla, lo que ha obstaculizado la adquisición de mobiliario y otros insumos necesarios para las respectivas operaciones de las oficinas.
Además de la falta de energía eléctrica, la escasez de combustible también ha agravado la situación. Mientras se resuelve esta problemática, el personal surcoreano opera desde una oficina provisional ubicada en el Centro de Negocios de Miramar, espacio donde también funcionan la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) y diversas aerolíneas.
El medio surcoreano reveló que Seúl está buscando la colaboración del gobierno cubano para agilizar el proceso de apertura de la embajada, que representará un momento histórico entre las naciones mencionadas.
Las relaciones diplomáticas y consulares entre Cuba y Corea del Sur fueron suspendidas en 1959, cuando el fallecido dictador Fidel Castro decidió establecer una alianza con el gobierno de Corea del Norte.
Las conversaciones fueron restablecidas el pasado 14 de febrero, cuando ocurrió un intercambio de notas diplomáticas en Nueva York, a través de sus Representaciones Permanentes de cada país ante las Naciones Unidas, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de la Isla.
Como parte del proceso para restablecer las relaciones diplomáticas, Mario Alzugaray, actual segundo jefe de la misión diplomática cubana en China, viajó a Seúl en mayo para continuar las negociaciones.
De acuerdo con la agencia EFE, el diplomático cubano llegó a la capital surcoreana con el objetivo de reunirse con funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores y discutir la apertura de una sede consular cubana en el país.
Antes del viaje de Alzugaray, una delegación surcoreana visitó Cuba entre el 24 y el 27 de abril. Durante las reuniones, ambas partes acordaron establecer misiones diplomáticas previas a la apertura oficial de las embajadas.
En 2016, ambos países habían dado un primer paso hacia la normalización de sus relaciones cuando las cámaras de comercio firmaron un memorando de entendimiento. El acuerdo contemplaba el intercambio de información, visitas de delegaciones y la organización de foros conjuntos, según recordó la agencia EFE.
El acercamiento entre La Habana y Seúl se ha desarrollado en un contexto de tensión con Corea del Norte, socio histórico de Cuba. La prensa estatal norcoreana redujo significativamente la cobertura sobre la Isla, reflejando el malestar de Pionyang ante este nuevo vínculo.

