
La empresa Fincimex S.A. comenzó el proceso de devolución de saldos que miles de cubanos tenían en las tarjetas chip recargables de combustible que utilizan pesos cubanos (CUP). Según la empresa estatal, la medida responde a la crisis energética que afecta al país, lo que ha impedido la comercialización de combustibles en CUP y solo se puede vender en dólares.
La devolución de los saldos acreditados se llevará a cabo mediante transferencia bancaria, para lo cual los titulares deberán presentar su tarjeta y proporcionar los datos de su cuenta personal. Fincimex, responsable de gestionar los servicios de pago y transacciones electrónicas en Cuba, ha confeccionado un calendario para las devoluciones.
La compañía ha habilitado un número de teléfono adicional, el 7220-1199, para facilitar la gestión de los turnos en La Habana. Los interesados también pueden llamar a los números 7220-1162 y 7220-1241, de lunes a viernes en el horario de 8:30 a.m. a 4:00 p.m. para solicitar una cita.
En la capital cubana se implementará un sistema de citas para evitar aglomeraciones y garantizar la calidad del servicio, permitiendo hasta 60 turnos diarios. Para el resto de las provincias, el proceso podrá realizarse de manera presencial en las oficinas locales de Fincimex.
¿Es el fin de la comercialización de combustible en pesos cubanos?
La respuesta de la población cubana ante esta medida ha sido variada. Algunos usuarios de las redes sociales han expresado su preocupación por el impacto de esta decisión. Según los comentarios, muchos ciudadanos se sienten desilusionados al ver que la venta de combustible en CUP se está eliminando, lo que agrava aún más las dificultades cotidianas para los trabajadores y transportistas.
“Ya no habrá más gasolina ni petróleo en CUP, y ahora tendremos que pagar en dólares”, comentó un usuario en redes sociales.
Por otro lado, otros han destacado que la medida es un reflejo de la continua dolarización de la economía cubana, lo cual deja a gran parte de la población en una situación de exclusión, dado que muchos no tienen acceso a divisas. Este cambio en la política de comercialización de combustibles refleja las tensiones que se viven en la Isla debido a las medidas económicas impuestas tanto a nivel nacional como internacional.
El impacto de la crisis energética no solo afecta el acceso a los combustibles, sino también a los sectores productivos que dependen del transporte. La falta de combustible y la elevada demanda en dólares complican aún más la situación, afectando tanto al transporte estatal como al sector privado.
Algunos ciudadanos también han planteado una cuestión adicional sobre el proceso de devolución: la deuda histórica que el gobierno cubano tiene con los trabajadores que vieron sus cuentas en divisas congeladas durante la implementación de la Tarea Ordenamiento.
Muchos se quejan de que aún no han recibido los fondos que el Estado les incautó, lo que ha añadido una capa de frustración y desconfianza en el manejo de los recursos financieros.

