A través del gobernador del estado de la Florida, Ron DeSantis, las autoridades de migración han hecho el llamado a las policías de los condados de todo el estado para que cooperen y eviten que las ciudades de la Florida se conviertan en ciudades santuarios.
Este término se refiere a los sitios donde se les da ayuda a los inmigrantes que llegan desde Latinoamérica y el caribe y después es difícil encontrar una solución adecuada.
El congreso estatal trabaja en la aprobación de una ley para abordar esta problemática. Por lo pronto DeSantis dice: “Pido a más agencias locales de aplicación de la ley que trabajen con el Gobierno federal para garantizar que se respete la responsabilidad y la justicia en todo nuestro estado”.
“Asumimos con mucha seriedad nuestra responsabilidad de proteger a nuestros ciudadanos, fomentar comunidades seguras y defender el estado de derecho”, expresó DeSantis.
El acuerdo de cooperación le da autoridad a la policía local de verificar el estatus migratorio de los detenidos y transferirlos a las autoridades migratorias si son indocumentados.
Pero esto también tiene sus detractores como el director Ejecutivo del Partido Demócrata de Florida, Juan Peñalosa, quien expresa: “sólo creará temor en las comunidades de inmigrantes y aumentará la discriminación racial. No tendrá un efecto importante, busca complacer a la base de extrema derecha y cumplir con la agenda antiinmigrante que profesó DeSantis en su campaña electoral”.
Con información de El Nuevo Herald


Un racista mas que no se da cuenta que somos los que hacemos el trabajo que los gringos no quieren