
Un maestro cubano denuncia que el Estado comunista le desapareció los registros de sus años de trabajo como maestro primario, ya ahora no pude tramitar el proceso de su pensión.
Melanio Cuevas Rodríguez, residente en el reparto Baluarte de Boyeros, La Habana, expuso ante la sesión Acuse de Recibo del diario oficialista Juventud Rebelde que tras décadas de servicio en aulas rurales, sus datos no aparecen en la dirección municipal de Educación en Santi Spíritus ni en la delegación provincial del ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Pese a gestiones realizadas desde mayo y julio en La Habana y Sancti Spíritus, no consigue que le reconozcan tiempo laborado entre 1973 y 1978, requisito clave para su jubilación.
El docente acudió a la Dirección Municipal de Educación en Sancti Spíritus, donde ejerció como maestro primario. Allí halló un homónimo con su primer apellido, pero con segundo apellido distinto. Le indicaron ir a la Dirección Municipal de Trabajo y Seguridad Social: tampoco figuraban sus generales. El 6 de mayo entregó carta a la ministra de Educación a través de una funcionaria en el propio ministerio. Nunca recibió respuesta.
El 2 de julio, de vuelta en Sancti Spíritus, Trabajo y Seguridad Social, lo remitió otra vez a Educación para cotejar el nombre —con aquel segundo apellido ajeno— contra su número de carné. Ese cruce tampoco prosperó.
Cuevas sostiene que nunca conoció otro “Melanio” en su sector. Advierte que, sin el cómputo correcto, su chequera no llegaría al 90% y el impacto sería doble: él y su esposa padecen enfermedades profesionales y los medicamentos son tan costosos como los alimentos.
La Dirección General de Educación en Sancti Spíritus, a través de su titular, Andrei Armas Bravo, informó que designó a dos inspectores para esclarecer los hechos. En entrevista telefónica con el reclamante, este relató que inició su vida laboral en 1973, con 17 años, tras un curso emergente en el internado Conrado Benítez de Pitajones, Trinidad. No posee documento legal que certifique esa formación.
Según su testimonio, trabajó en 1973-1974 en la primaria rural Rafael Ramírez, comunidad San Ambrosio (Trinidad); en 1974-1975 en la primaria Conrado Benítez, Comunidad 24; en 1975–1976 y 1976–1977 en la primaria rural Israel Martín, de El Mamey (Sancti Spíritus); y en 1977–1978 en la Evelio Prieto, comunidad El Maizal (Sancti Spíritus). Reconoce que nunca recogió su expediente laboral en los municipios donde trabajó.
Educación señala que los cuatro centros mencionados son primarias rurales y que tres ya no existen. Tras revisar documentos en Recursos Humanos de la Dirección Provincial, no hallaron evidencia de su expediente; en Trinidad “no existen controles documentales” de esa etapa. El diagnóstico administrativo: silencios en los archivos.
Trabajo y Seguridad Social confirma la brecha: la base de datos no registra al ciudadano entre 1973 y 1978. El jefe de Seguridad Social provincial explicó el resultado por vía telefónica. Sin respaldo en los registros, no hay modo de acreditar los años para su pensión.
Cuevas, aunque valora la “buena” atención recibida, no queda conforme: esperaba el reconocimiento de los años laborados. El gobierno desapareció sus datos y ahora no puede acceder a la pensión completa.

