
Más de 70% de las carreteras cubanas presentan un “acelerado deterioro”, según datos oficiales citados por el diario estatal Granma, lo que evidencia un grave problema en la infraestructura vial del país.
Esta realidad pone en alerta a los viajeros, especialmente a los cubanoamericanos que visitan Cuba y confían erróneamente en que las vías son similares a las que están acostumbrados en Estados Unidos.
Según Sandra Loureiro Rodríguez, directora general del Centro Nacional de Vialidad (CNV) del Ministerio del Transporte, Cuba cuenta con una red vial de 67.543 kilómetros, de los cuales solo el 29% está evaluado como “bien”.
De este total, 11.265 kilómetros corresponden a vías de interés nacional, 31,783 a vías locales bajo responsabilidad provincial y municipal, y 24.495 kilómetros son de interés específico, principalmente gestionadas por AzCuba y el Ministerio de Agricultura.
Además, la red cuenta con 5.914 puentes, de los cuales un 74% está evaluado en buen estado. Sin embargo, la reparación de estos requiere recursos especializados, un reto constante dada la crisis económica que enfrenta el país.
Mientras tanto, las autoridades aseguran que los trabajos de reparación y mantenimiento continúan en puntos clave como el pedraplén de Cayo Santa María, la circunvalación de Las Tunas y la carretera Palma Barajagua.
La señalización es escasa o inexistente, y los autos de renta estatales, en su mayoría deteriorados, todo lo cual representa un riesgo adicional para quienes alquilan vehículos. Este es un problema grave para muchos cubanoamericanos que regresan de visita y subestiman el peligro que implica conducir en condiciones tan precarias.
La falsa confianza basada en su experiencia en carreteras estadounidenses se convierte en un factor que contribuye a accidentes fatales.
Sin embargo, las estadísticas oficiales atribuyen solo el 8% de los accidentes de tránsito al mal estado de las carreteras. Dicho porcentaje que genera escepticismo ante la realidad visible en las calles y carreteras de la Isla. La posición oficial apunta a culpar a los conductores por manejar a exceso de velocidad, no prestar atención al control del vehículo y estar bajo los efectos de bebidas alcohólicas o drogas.
Según el coronel Roberto Rodríguez Fernández, jefe del Órgano de Tránsito de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), se reportaron 2.377 accidentes hasta abril, 150 menos que en el mismo periodo del año anterior. Pero las muertes totales aumentaron, aunque no se dieron detalles de cifras absolutas o porcentajes.
Lo cierto es que viajar por Cuba implica riesgos considerables. Aquellos que se arriesguen deben tomar precauciones extremas. La discrepancia entre las estadísticas oficiales y la realidad del terreno refleja una falta de transparencia que dificulta tomar medidas efectivas para proteger a quienes transitan por las carreteras cubanas.

