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PERIÓDICO CUBANO

Habla la joven condenada a 8 meses en prisión: “Me trataron como si yo fuese cualquier cosa”

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Habla la joven condenada a 8 meses en prisión: “Me trataron como si yo fuese cualquier cosa”

La menor ahora pasará su condena en reclusión domiciliaria, todo por haber salido a ver las manifestaciones del pasado 11 de julio

Habla la joven condenada a 8 meses en prisión: “Me trataron como si yo fuese cualquier cosa”

Habla la joven condenada a 8 meses en prisión: “Me trataron como si yo fuese cualquier cosa”. (Collage: NoticiasCubanet Cuba-YouTube y Claudia Montero-CubaNet)

Gabriela Zequeira Hernández, la joven de 17 años de edad que fue condenada a 8 meses de prisión tras las manifestaciones del 11 de julio y posteriormente fue liberada, pasó a cumplir su sentencia en reclusión domiciliaria.

Luego de haber sido condenada el pasado 22 de julio durante un juicio sumario realizado en el Tribunal Municipal de Diez de Octubre, la joven fue trasladada a la Prisión de Mujeres de Occidente, conocida como “El Guatao”, donde permaneció hasta su liberación el pasado 24 de julio.

La menor de edad cumple ahora condena por el presunto delito de desorden público, todo por haber salido a las calles durante las manifestaciones del pasado 11 de julio, cuando fue arrestada de manera violenta por la policía castrista.

“Ese día, el 11 de julio, los oficiales me agarraron tan fuerte para entrarme en la patrulla que me lastimaron, me trataron como si yo fuese cualquier cosa y no una menor de edad, pregunté incluso por qué estaba ahí y una oficial me dijo que era para que viera que no me podía manifestar contra la Revolución, que yo era una contrarrevolucionaria”, declaró Zequeira Hernández al medio independiente CubaNet.

De acuerdo con la joven, en la estación de policía vio a una madre que fue arrestada por haber salido a buscar a su hijo, el cual estaba siendo golpeado por varios policías, de igual manera, en la estación había una madre de apariencia joven, la cual estaba acompañada de su hija menor de edad.

“Allí me decían que mi mamá me estaba esperando afuera con un palo para caerme a golpes por ser tan contrarrevolucionaria y ella (la madre) ni siquiera sabía dónde yo estaba”, declaró.

Es necesario mencionar que la madre de Gabriela, Yoanis Hernández Cuadra, no supo del paradero de su hija hasta 2 días después de su arresto, cuando fue trasladada a Villa Marista.

“El lunes a las cinco de la mañana me levantaron y me dijeron que recogiera mis pertenencias que me iba para mi casa. Yo estaba contenta pensando que ya era libre y lo que hicieron fue montarme en un camión muy estrecho para llevarme a 100 y Aldabó”.

Allí fue sometida a una búsqueda, donde la obligaron a desnudarse y realizar varias acciones como toser y hacer cuclillas, así como introducir su dedo en su parte íntima.

“Me llevaron a una celda en la que hacía mucho calor, cada vez que cogía el sueño me llamaban y abrían la puerta como si nada y me ponían el noticiero a toda hora y alto; me decían que yo era menor de edad para algunas cosas, pero no para otras, y que en ese momento yo era mayor de edad”.

La joven indicó que las autoridades la hicieron firmar un documento, lo cual pudo reusarse a hacerlo por ser menor de edad.

Laritza Diversent, directora del Centro de Información Legal Cubalex, indicó que “hay unos estándares muy claros con respecto al interrogatorio a menores en conflicto con la ley penal”.

Diversent asegura que se le debió de indicar que podía reusarse a firmar y que si no lo hicieron entonces no la instruyeron correctamente y se aprovecharon de su ingenuidad.

“La joven ya fue sancionada, pero si presentaron apelación, entonces el Tribunal provincial podría hacer una segunda vista y ahí el abogado puede solicitar la anulación de esa declaración que obtuvieron de ella sin tener las garantías del debido proceso”, añadió.

La joven, que cumplió sus 17 años en enero, indicó que la peor parte del incidente fue cuando el Mayor identificado como “Abel” le dijo que iba a buscar a dos hombres para que la llevaran al “pabellón”.

“Yo pensaba que pabellón era encerrarte para que te cayeran a golpes, pero cuando llego a mi casa que le cuento todo a mi familia es que me entero lo que significa pabellón en la cárcel”, indicó.

Zequeida indicó que supo de su liberación a primera hora el 24 de julio, por lo que se alegró, pero dicha alegría le duró poco al ver que continuaría cumpliendo su sentencia en reclusión domiciliaria.

“Ahora estaré prisionera en mi casa hasta el día del juicio de la apelación porque fue un cambio de medida lo que me pusieron”.

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