
Familiares de Aby Alexander Jiménez González, un joven de 20 años fallecido a causa de un accidente de tránsito en Hialeah, estuvieron presentes en lugar exacto donde ocurrió el impacto para hablar públicamente por primera vez y exigir justicia.
La madre, padre, novia y abuela relataron ante Telemundo 51 el shock emocional respecto a la muerte de Aby Alexander, que continúa desestabilizándolos mientras el proceso judicial da sus primeros pasos.
El accidente ocurrió la noche del pasado 27 de octubre, en la intersección de 20th Avenue y West 76th Street, cuando Kevin Brito Ríos, de 21 años, conducía un Toyota Supra 2022 a 80 millas por hora (120 km/h) en una zona limitada a 30 millas por hora (48 km/h), según el reporte oficial.
De pronto, el conductor realizó maniobras agresivas e invadió el carril contrario, ocasionando un impacto frontal con el Ford Mustang que conducía el joven fallecido, acompañado de su novia, Emily Puentes.
Momentos antes del choque, oficiales de Hialeah habían registrado la velocidad del vehículo con un dispositivo láser y luego observaron cómo el Supra realizaba bruscos movimientos.
Emily, quien sobrevivió con lesiones en la cara y mandíbula, recordó con angustia lo vivido esa noche. “Yo todavía veo su cara de shock… él no podía moverse, todo estaba desbaratado dentro del carro. Yo desperté con sangre por todos lados”, relató entre lágrimas.
El padre de Aby expresó el dolor de no haber podido evitar la tragedia. “Él vivía conmigo. Todos los días le abría la puerta. No sé cómo esa persona duerme sabiendo lo que hizo. No mató a un delincuente, mató a un niño bueno”, afirmó, visiblemente afectado.
La madre de la víctima, Estefanía González, describió el momento devastador en el hospital cuando vio a su hijo en estado crítico. “Pensé que era un accidente normal, pero cuando lo vi me di cuenta de que no. Fue prácticamente un asesinato”, señaló.
Aby había cumplido 20 años en septiembre y era el único hijo, sobrino y nieto de la familia. Estefanía lo recordó como un joven trabajador, respetuoso, educado, y siempre con una sonrisa en el rostro.
Brito Ríos fue arrestado días después del accidente y enfrenta un cargo por homicidio vehicular. Sin embargo, fue liberado bajo fianza mientras avanza el proceso judicial en su contra.
La próxima audiencia del caso está programada para enero de 2026. En Florida, el homicidio vehicular es considerado un delito grave de segundo grado, con penas que pueden incluir una multa de hasta 10.000 dólares y/o una sentencia de hasta 15 años de prisión. Este cargo se aplica cuando un conductor causa la muerte de una persona debido a su manejo imprudente o negligente, sin intención premeditada de matar.
Si, además, el conductor abandona la escena del accidente, el delito se eleva a un grave de primer grado. En este caso, las penas son más severas, con una multa de hasta 10.000 USD y una posible condena de hasta 30 años de prisión.
Emily y los familiares de Aby expresaron su preocupación por la liberación del sospechoso. “No hay paz sabiendo que él está libre. Lo único que queremos es justicia para Aby”, dijo la novia, visiblemente afectada.

