
La organización extremista Hamás aceptó parte de la propuesta presentada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner fin a la guerra en Gaza. Por el momento, no está claro si los términos mencionados por el mandatario se encuentran sujetos a negociación.
El republicano dio a Hamás un plazo hasta el domingo para aceptar o rechazar la propuesta. “Debe alcanzarse un acuerdo con Hamás para la tarde del domingo a las 18, hora de Washington D. C. ¡Todos los países han firmado! Si no se alcanza este acuerdo de última oportunidad, se desatará un infierno”, comentó Trump en la plataforma Truth Social.
Behind the Scenes in the Oval Office: President Trump responds to Hamas’ acceptance of his Peace Plan.
Stay tuned! pic.twitter.com/iw1fXIWyls
— Karoline Leavitt (@PressSec) October 3, 2025
En este sentido, indicó: “Grandes, poderosas y muy ricas naciones de Oriente Medio, y las zonas circundantes, junto con los Estados Unidos de América, han acordado, con la adhesión de Israel, la paz, ¡después de 3.000 años, en Oriente Medio!”.
Hamás aceptó la entrega de rehenes, así como de los cadáveres de los fallecidos, además de ceder la administración de Gaza a un gobierno independiente de tecnócratas palestinos “basado en un consenso nacional palestino y con apoyo árabe e islámico”.
En su declaración, la organización extremista expresó su “aprecio” por los esfuerzos internacionales y árabes, incluyendo los de Trump, para terminar la guerra, llevar a cabo intercambios de prisioneros y permitir la entrada de ayuda humanitaria.
El grupo indicó que aceptaría la liberación de todos los prisioneros palestinos, tanto vivos como los remanentes, a través de un acuerdo de intercambio que se especifica en el plan de Trump, siempre que se cumplan las condiciones necesarias sobre el terreno.
Sin embargo, Hamás no ha mencionado explícitamente si aceptaría la estipulación de desarme, una de las demandas claves de Israel y EEUU que el grupo ha rechazado en el pasado. Esto pone en duda la viabilidad del plan de Trump, que estipula que Hamas debe desarmarse como parte del acuerdo.
El plan de Trump, presentado junto al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, establece un escenario en el que procede una inmediata liberación de los 48 rehenes restantes, muchos de los cuales aún están vivos.
A cambio, Israel cesaría su ofensiva y se retiraría de gran parte del territorio, liberaría a cientos de prisioneros palestinos y permitiría el envío de ayuda humanitaria y la reconstrucción.
Uno de los puntos más controvertidos del plan es la gobernanza internacional de Gaza, que quedaría bajo supervisión directa de Trump y del ex primer ministro británico Tony Blair. Este arreglo no contempla una futura reunificación con Cisjordania, lo que complica aún más las perspectivas de un Estado palestino independiente en el futuro.
La guerra ha tenido consecuencias devastadoras. Desde que Hamás irrumpió en Israel el 7 de octubre de 2023, con ataques coordinados que mataron a aproximadamente 1.200 personas, en su mayoría civiles, la ofensiva de represalia de Israel ha dejado más de 66.000 muertos palestinos, según el Ministerio de Salud de Gaza, aunque no se especifica cuántos de ellos eran combatientes.
Las condiciones humanitarias en Gaza son catastróficas, con cerca del 90% de la población desplazada y gran parte del territorio convertido en un campo de batalla inhabitable.

