
Siguiendo el discurso oficial de su predecesor el hoy imputado por corrupción y espionaje Alejandro Gil Fernández, el ministro de Economía Joaquín Alonso Vázquez dijo que en Cuba es necesario “transformar el mercado cambiario de divisas” pues las empresas estatales están en una posición de desventaja al existir varios tipos de cambio entre el peso cubano (CUP) y el dólar estadounidense (USD).
Justo antes de que Gil Fernández y Marino Murrillo diseñaran y ejecutarán el Ordenamiento Monetario de 2021, se decía que al existir un tipo de cambio de 1×1 para las empresas estatales y 1×24 para la población y el resto de los actores económicos privados había in desequilibrio. Se optó entonces por eliminar la dualidad monetaria y cambiaria. Se eliminó el CUC, pero todo fue un fracaso y ahora hay una dolarización oficial de la economía.
Durante la Mesa Redonda del pasado viernes, Alonso Vázquez, subrayó que uno de los principales pilares del programa de estabilización macroeconómica de Cuba es la transformación del mercado cambiario de divisas. Según el funcionario, el actual sistema requiere reformas urgentes para garantizar la estabilidad económica.
En sus declaraciones, Alonso reconoció que las tasas de cambio actuales son desventajosas para los sectores productivos de la isla, ya que existen tres tipos de tasas operando simultáneamente, lo que dificulta la competitividad económica.
Por ejemplo, hay un tipo de cambio para actores económicos que opera a 24 pesos por dólar, otro para el resto de la población a 120, y un tercer grupo de actores que trabaja con la tasa de cambio del mercado informal, único que se rige por la ley de oferta y demanda y, por lo tanto, tiene disponibilidad para ejecutar operaciones de compra y venta.
El economista explicó que esta fragmentación en las tasas de cambio genera distorsiones en el mercado, afectando principalmente a las empresas productivas que no pueden competir en igualdad de condiciones. Para abordar este problema, el gobierno está implementando un nuevo mecanismo de gestión y control de las divisas.
Según la versión oficial, hay avances en la implementación de esquemas de autofinanciamiento, especialmente en empresas estatales. En este sentido, Alonso mencionó a Tabacuba como ejemplo de éxito, al lograr importar vehículos para productores y transportadores de combustibles, lo que permitió estabilizar la genética avícola y avanzar en su reemplazo.
Asimismo, celebró los logros del sector de la aviación cubana, que, en menos de un año, ha alcanzado resultados positivos, como la incorporación de nuevas líneas aéreas.
Otro “aspecto positivo” resaltado por el ministro fue el avance en el sector del transporte. La creación del Fondo de Desarrollo del Transporte ha permitido la puesta en marcha de proyectos significativos, como el catamarán de la isla y la próxima llegada de triciclos eléctricos y microbuses.
Insisten en dolarizar la economía cubana
Uno de los temas más controvertidos del discurso de Alonso fue el debate sobre la necesidad de una dolarización parcial de la economía cubana. El ministro dejó claro que, en circunstancias normales, la dolarización sería perjudicial para cualquier país.
Sin embargo, en el contexto de la guerra económica y la crisis financiera que atraviesa el país, se ha consensuado que una dolarización parcial podría ser útil para reimpulsar la economía. Alonso señaló que este proceso se realizará de manera controlada y en función de las necesidades reales de los sectores económicos.
El ministro destacó que la dolarización parcial permitiría a las empresas encadenar sus procesos de producción de forma más eficiente. Por ejemplo, una empresa exportadora que opera a una tasa de cambio de 24 no puede adquirir insumos de otros actores económicos que operan a 120 o más, ya que esto transfiere costos adicionales que afectan la competitividad de las exportaciones.


Como siempre, la cartica de los reyes magos. Hay, hay, hay…..