Investigadores federales informaron este miércoles que han incautado 81 vehículos con un valor estimado de 3,2 millones de dólares que se dirigían a Venezuela como parte de una red de contrabando operada por personas acaudaladas y con conexiones políticas.
Anthony Salisbury, jefe de la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Miami, dijo que los vehículos iban a ser contrabandeados, en violación de las leyes de exportación de los Estados Unidos y de las sanciones contra la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela.
“Todo esto forma parte de un esfuerzo continuo para combatir la corrupción pública extranjera y en particular la corrupción pública en Venezuela (…) y el robo de la riqueza venezolana del Tesoro Nacional para el beneficio de unas pocas personas políticamente explotadas y expuestas, cleptócratas, y sus asociados”, dijo Salisbury.
Según el funcionario, muchos de los vehículos están vinculados a venezolanos que ya se enfrentan a acusaciones en Estados Unidos, incluido el multimillonario Raúl Gorrin.

