
El fiscal cubano, Edward Roberts Campbell, y la jueza del Tribunal Supremo Popular, Paula Joaquina Rodríguez Sánchez, fueron incluidos en la Lista de Represores de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC). Ambos funcionarios se encuentran vinculados al proceso judicial contra Alejandro Gil Fernández y también al encarcelamiento de presos políticos.
Según el informe de dicha fundación, compartido por Martí Noticias, Roberts Campbell tiene una extensa trayectoria como fiscal desde la década de 1980 y actualmente es responsable del área de Enfrentamiento a la Corrupción e Ilegalidades en la Fiscalía General de la República.
Este funcionario presentó la acusación que llevó a la condena de cadena perpetua contra el exministro de Economía, acusado de espionaje y actos en perjuicio de la actividad económica.
Asimismo, está relacionado con otros casos de alto perfil como el de la joven influencer Sulmira Martínez Pérez, conocida como “Salem de Cuba”, quien enfrenta una posible condena de 10 años de cárcel.
Esta joven fue detenida por compartir memes contra el régimen comunista de la Isla y también demostrar su interés en protestar de manera pacífica. Al momento de su arresto, agentes de la seguridad del Estado le decomisaron una computadora y celulares.
Roberts Campbell tiene un perfil contradicción porque ha participado en foros y seminarios internacionales sobre derechos humanos y transparencia judicial, financiados por la Unión Europea, y a su vez juega un papel clave en el sistema judicial represivo del castrismo.
Por otro lado, la jueza Paula Joaquina Rodríguez Sánchez, magistrada de la Sala de los Delitos de la seguridad del Estado, fue quien dictó la sentencia de cadena perpetua para Alejandro Gil en un proceso marcado por la opacidad y falta de transparencia.
La magistrada ha estado involucrada en otros casos, como la revisión en casación de las sentencias contra los manifestantes del 11 de julio de 2021, en la que se mantuvieron las condenas de prisión, algunas de ellas a jóvenes.
Además, ha formado parte de delegaciones oficiales cubanas ante organismos de Naciones Unidas, donde defendió el sistema penal de la Isla frente a denuncias de violaciones de derechos humanos, incluida la tortura y los tratos crueles hacia los prisioneros políticos.
Según la fundación, la inclusión de estos nombres en su base de datos tiene como objetivo dejar constancia pública de sus actos y sentar las bases para eventuales procesos de rendición de cuentas a nivel internacional.
La condena a Alejandro Gil Fernández no solo marcó la caída de un alto funcionario del régimen, sino también la exposición de los operadores judiciales que ejecutaron una sentencia que muchos consideran un acto político.
Activistas y juristas independientes han señalado que la falta de independencia del sistema judicial cubano convierte estos procesos en un reflejo de la represión institucionalizada que caracteriza al gobierno de la Isla, en lugar de un ejercicio legítimo de justicia.


VERGONZOSO que haya sido la acusacion contra un ESBIRRO de la dictadura castrista el detonante de la inclusion del DESPRECIABLE Edward Robert Campbell, en la Lista de Represores Cubanos, cuando hace decadas es de los ejecutores principales de las violaciones a los DDHH de todos los que se oponen a la tirania que gobierna en Cuba.
Robert Campbell, NO solo justifica estas violaciones, de la misma manera procede avalando las actuaciones policiales en delitos comunes que quebrantan la Ley de Procesos Penales.
Edward Robert es un CORRUPTO, SIEMPRE lo ha sido, la marioneta que mal interpreta el ordenamiento penal para justificar las actuaciones desmedidas y fuera del marco legal ejecutadas por el DTI, DSE y PCC.
Es un OPORTUNISTA, el FOUCHE de la fiscalia cubana, el CAMALEON por su facilidad de cambiar de color en razon de quien esta por encima de el.
Es MEDIOCRE, LIMITADO, INEPTO, pero un INIGUALABLE ARRASTRADO ante quienes lo dirigen y pueden asegurarle escalar en el campo del derecho, de seguro en estos momentos aspira a ser por lo menos vice fiscal general, vice o ministro de justicia.