
Un alto funcionario del Departamento de Estado confirmó el martes a la agencia EFE que la delegación estadounidense que visitó La Habana en abril pidió al gobierno cubano autorizar Starlink en Cuba. Según el representante, la conexión satelital de SpaceX sería gratuita, confiable y de alta velocidad para toda la población.
Starlink en Cuba: Washington rompe el silencio
La agencia española pudo dar por seguro que la propuesta de llevar Starlink a Cuba estuvo sobre la mesa en las conversaciones del 10 de abril. La iniciativa, dijo, acabaría con el monopolio estatal que controla las telecomunicaciones en la isla (Etecsa) y ofrecería a los cubanos una conexión “gratuita, confiable y rápida en toda la isla”, según sus palabras exactas.
Ese encuentro de abril ya era histórico por sí mismo. Una aeronave oficial del gobierno estadounidense aterrizó en suelo cubano por primera vez desde 2016. Durante la visita, otro funcionario de alto nivel se reunió en privado con Raúl Guillermo Rodríguez Castro (El Cangrejo), nieto del expresidente Raúl Castro y considerado pieza clave en cualquier canal diplomático entre ambas naciones.
La confirmación del funcionario llega en un momento donde las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos abarcan mucho más que tecnología satelital. Los representantes de Trump también exigieron reformas en Cuba orientadas a mejorar la competitividad económica y facilitar la inversión extranjera.
Otro tema espinoso que salió a la mesa fue la compensación a ciudadanos y empresas de EEUU por propiedades confiscadas después de la revolución de 1959, un conflicto que todavía revisa el Tribunal Supremo norteamericano.
Presos políticos Cuba: la otra exigencia que confirma el funcionario
La delegación estadounidense no solo habló de internet. Washington reiteró su demanda de liberar a los presos políticos que Cuba mantiene tras las rejas, mencionando específicamente a los artistas Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo. También expresó preocupación por la supuesta presencia de inteligencia extranjera y grupos terroristas en territorio cubano.
El mensaje transmitido fue contundente: Cuba tiene “una ventana limitada para implementar reformas clave respaldadas por EEUU antes de que las circunstancias empeoren de manera irreversible”. Trump busca diplomacia, pero no tolerará que la isla colapse hasta convertirse en amenaza para la seguridad nacional de EEUU.
Desde La Habana, el subdirector para asuntos de EEUU en la Cancillería cubana, Alejandro García del Toro, confirmó la reunión al diario Granma. Sin embargo, negó que existieran ultimátums o plazos definidos, desmintiendo versiones de medios norteamericanos sobre un plazo de dos semanas para liberar detenidos.
El telón de fondo de estas conversaciones es brutal. Desde enero, Washington bloquea la entrada de petróleo a la isla tras su intervención militar en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, profundizando una crisis que ya era devastadora.
Que un funcionario confirme a EFE cada detalle de estas exigencias marca un giro importante. La pregunta que queda flotando es si La Habana aceptará Starlink en Cuba o si esta propuesta terminará siendo otra pieza atrapada en décadas de desencuentro entre ambos gobiernos.