
Pedro Monreal, economista cubano, desnudó las justificaciones oficiales sobre la tensa situación en La Habana, que está sumida en una crisis energética, de abasto de agua y de recolección de basura.
Desde su perfil de Facebook “El Estado Como Tal”, Monreal utilizó datos oficiales para exponer que en 2023 la mitad de la inversión pública en La Habana se destinó a “hoteles, servicio empresarial y actividad inmobiliaria”, diez veces más que a “suministro de electricidad, gas y agua” y más de 70 veces que a “servicios comunales”.
Su alerta llega en medio de apagones, escasez de agua y deterioro urbano, y cuestiona por qué las prioridades oficiales privilegian el turismo frente a las necesidades básicas de la población.
Según Monreal, la desproporción presupuestaria explica parte del colapso de servicios. Mientras crece la capacidad habitacional ociosa, redes eléctricas, acueductos y saneamiento reciben recursos ínfimos. La relación 10 a 1 contra electricidad, gas y agua, y 70 a 1 sobre servicios comunales, ilustra una política de gasto desconectada de la vida diaria.

El economista pregunta “¿Qué podía salir mal?”, ironizando sobre un modelo que apuesta por hoteles cuando los barrios padecen apagones prolongados y salideros. La demanda social no es turismo, es energía, agua y transporte.
En el discurso oficial se menciona “la desidia” como causa de los problemas habaneros. Monreal subraya que el término no se aplica a la negligencia del gobierno central ni del local. La narrativa evita nombrar responsables y diluye la rendición de cuentas.
Esa ambigüedad convive con el anuncio de “grupos de trabajo” que se integrarán a autoridades locales para atender “directamente” las preocupaciones. Para Monreal, la medida plantea una pregunta obvia: si existen 1.335 delegados municipales, 140 provinciales y 72 diputados nacionales en La Habana, ¿para qué sirven si hay que crear nuevos equipos?
La creación de más instancias puede replicar lo ya conocido: comisiones sin dientes, diagnósticos repetidos y medidas tardías. La proliferación de estructuras no sustituye la gestión efectiva ni corrige la mala asignación del gasto.
Las reacciones ciudadanas recogidas en redes sociales son tajantes. “La desidia es del gobierno y el PCC”, afirma un usuario, quien recuerda que “grupos de trabajo” similares se anunciaron tras el 11J sin resultados visibles. Otro resume: “Es el colapso estructural de un sistema incapaz de reformularse”.
Díaz-Canel preocupado por las protestas en La Habana: “Nadie puede cerrar una calle”
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, expresó su preocupación por las protestas en La Habana, donde ciudadanos, hartos de los apagones nocturnos, han bloqueado calles como respuesta a la crisis energética e hídrica.
La situación ha empeorado debido a la falta de recursos como combustible, lo que ha afectado el suministro de electricidad, agua, y la distribución de alimentos. En una reunión con los dirigentes de la ciudad, Díaz-Canel reconoció que la respuesta ante los problemas ha sido insuficiente y que ha faltado cooperación.
El primer secretario del Partido Comunista también destacó que la situación en La Habana es una consecuencia de las dificultades económicas impuestas por el bloqueo, pero también de la desidia interna. Pese a ello, confía en las “reservas de talento, dignidad y conciencia” del pueblo cubano para superar la crisis.
Díaz-Canel insistió en que las protestas deben realizarse dentro de los canales institucionales, como las reuniones con el Partido y el Gobierno, y no en las calles. Aclaró que el cierre de vías públicas es inaceptable, ya que interrumpe servicios esenciales.
Además, destacó que es necesario un control más riguroso de los recursos, como el consumo de electricidad en el sector no estatal. Enfatizó que, aunque los problemas son graves, el Gobierno está comprometido en resolverlos y recuperar la normalidad en la ciudad. Sin embargo, no lo previeron y decidieron invertir 70 veces más en hoteles.

