
El cantante Israel Rojas, líder del dúo Buena Fe y una de las figuras culturales más identificadas con el discurso oficial cubano, pidió cambios en la participación política y en la estructura de las organizaciones del país.
Tras la aprobación de un amplio paquete de reformas económicas, parece que ahora el líder de Buena Fe también quiere una reforma política. Esto ha causado impacto entre los cubanos por el historial público del artista como defensor constante del gobierno.
Según pudo verificar Periódico Cubano, el músico publicó un mensaje en redes sociales donde respaldó las medidas económicas aprobadas recientemente, pero señaló que los cambios no deberían limitarse a ese ámbito.
Según expresó, también considera necesarias modificaciones relacionadas con la participación social y el funcionamiento político. “Hacen falta actualizaciones, adecuaciones a la realidad, evolución de unas organizaciones, desaparición de otras y surgimiento de nuevas”, escribió.
La declaración adquiere relevancia por la posición que Rojas ha mantenido durante años dentro del panorama político cubano. El cantante ha sido uno de los voceros más visibles cercanos al oficialismo y ha defendido repetidamente la postura del gobierno en temas sensibles.
Durante las protestas del 11 de julio de 2021 respaldó públicamente la respuesta estatal y posteriormente negó la existencia de presos políticos en la Isla.
En distintas ocasiones también ha rechazado denuncias sobre represión y ha defendido la gestión gubernamental frente a críticas relacionadas con la situación económica y social del país.
Por ello, el hecho de que ahora hable de transformaciones políticas ha generado atención y comentarios entre observadores y usuarios en redes sociales.
Sin embargo, durante los últimos meses comenzaron a aparecer declaraciones donde reconocía algunos problemas internos. Entre ellas, mencionó la existencia de una crisis múltiple en el país y situaciones de pobreza visibles en las calles.
Las declaraciones de Rojas llegan además en medio de uno de los mayores cambios económicos impulsados por las autoridades cubanas en décadas.
La Asamblea Nacional aprobó recientemente un conjunto de 176 medidas agrupadas en distintos ejes económicos y sociales que incluyen modificaciones en el funcionamiento empresarial, nuevas flexibilidades para el sector privado y cambios financieros.
Entre las medidas aparecen la autorización de mecanismos bancarios privados, nuevas formas empresariales y la ampliación de límites para pequeñas y medianas empresas.
El gobierno ha presentado estas decisiones como una actualización del modelo económico. El anuncio también ocurre en un momento de fuertes dificultades económicas.
Cuba enfrenta una combinación de apagones prolongados, caída productiva, inflación y problemas para atraer inversión extranjera. A esto se suman nuevas sanciones estadounidenses y una presión creciente sobre sectores económicos vinculados al Estado cubano.
Durante décadas las autoridades cubanas rechazaron modelos de apertura económica más amplios y mantuvieron límites sobre reformas consideradas incompatibles con el sistema político establecido.
Diversos economistas habían señalado anteriormente que cambios de este tipo pudieron implementarse años atrás de manera gradual.
Mientras las autoridades insisten en que las reformas no representan una renuncia al socialismo, analistas independientes consideran que el deterioro económico y el escenario internacional han reducido el margen de maniobra.
En ese contexto, las palabras de Israel Rojas llaman la atención porque provienen de una figura que históricamente defendió las posiciones oficiales y porque surgen en un momento donde comienzan a aparecer señales de cambios que durante años fueron rechazados o pospuestos.