
Jake Paul derrotó a Mike Tyson por decisión unánime en una pelea de ocho asaltos en el AT&T Stadium de Arlington, Texas, celebrada en la noche del viernes 15 de noviembre de 2024. Los jueces otorgaron tarjetas de 80-72, 79-73 y 79-73, todas a favor de Paul en una pelea que marcó el regreso de Tyson, de 58 años, a los combates profesionales después de casi dos décadas de inactividad.
El evento, transmitido en vivo por Netflix, fue su primera incursión en el boxeo en directo. Sin embargo, problemas técnicos como congelamientos y caídas de audio desilusionaron a los espectadores. Igualmente, en el estadio, más de 70.000 aficionados presenciaron lo que fue descrito como un espectáculo decepcionante. La multitud, mayoritariamente a favor de Tyson, expresó su frustración con abucheos hacia el final de la pelea.
El desarrollo del combate reflejó la evidente brecha entre ambos boxeadores. Tyson, conocido por su agresividad en el pasado, mostró signos de desgaste físico, algo comprensible por su avanzada edad. Aunque intentó mantener la presión en los primeros asaltos, la falta de ritmo y resistencia fue evidente.
Paul, por su parte, utilizó una estrategia paciente, controlando el ritmo con su jab y evitando intercambios peligrosos. En el tercer asalto, Paul conectó una serie de ganchos triples que desequilibraron a Tyson, marcando el inicio de su declive en la pelea. Durante la pelea, Paul acertó 78 de 278 golpes lanzados, mientras que Tyson solo logró llegar a la anatomía de su rival en 18 de los 97 golpes.
Muchos cuestionaron la decisión de permitir que Tyson, a su edad, participara en un combate profesional. En redes sociales, varios fanáticos catalogaron el enfrentamiento como un “desgracia para el boxeo”, señalando a la Comisión Atlética de Texas por permitir la pelea. Otros criticaron a Paul por enfrentar a un rival tan envejecido, considerando su victoria como carente de mérito.
A pesar de las críticas, Paul rindió homenaje a Tyson tras la pelea, calificándolo como una inspiración y uno de los más grandes de la historia del boxeo.
Mike Tyson luce tatuaje del Che Guevara
Mike Tyson lleva tatuado en su abdomen el rostro de Ernesto “Che” Guevara, reflejando su admiración por el revolucionario argentino. Según Tyson, el Che fue una figura “increíble” que sacrificó todo en beneficio de los demás, resaltando su compromiso con ideales de justicia social.
Sin embargo, este homenaje no está exento de controversia, considerando que Guevara es una figura históricamente divisiva, con un legado que mezcla idealismo revolucionario, autoritarismo, comunismo y muerte. El Che promovió una ideología que se tradujo en violencia, persecuciones y represión durante la revolución cubana y su expansión.
El tatuaje del Che se suma a otros de Tyson que representan personalidades como Mao Zedong, otro líder cuya influencia estuvo marcada por políticas opresivas, como el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural, que causaron millones de muertes. La fascinación de Tyson por estas figuras puede interpretarse como una admiración por su determinación y capacidad de liderar, pero también genera preguntas sobre el desconocimiento o simplificación de las realidades históricas detrás de estos líderes.
Tyson, nacido el 30 de junio de 1966 en Brooklyn, Nueva York, es uno de los boxeadores más icónicos de la historia. Conocido como “Iron Mike”, se convirtió en el campeón mundial de los pesos pesados más joven al ganar el título a los 20 años en 1986. Tyson fue famoso por su estilo agresivo, potencia y velocidad, logrando 44 nocauts en su carrera profesional.
Su vida estuvo marcada tanto por éxitos como controversias. En 1992, fue condenado por violación, pasando tres años en prisión. A su regreso, recuperó su lugar en el boxeo, aunque su carrera comenzó a declinar con derrotas notables, incluida la famosa pelea contra Evander Holyfield en 1997, donde fue descalificado por morder la oreja de su oponente.
Fuera del ring, Tyson enfrentó problemas financieros, adicciones y luchas personales, pero logró reinventarse. Ha participado en películas, programas de televisión y giras de monólogos, mostrando su humor y capacidad de autocrítica. Actualmente, Tyson es un empresario y podcaster, consolidándose como una figura cultural que trasciende el deporte, inspirando tanto fascinación como polémica.

