
Una mujer identificada como Yaquelin Domínguez Nieves, de 25 años, es señalada como la presunta responsable de un naufragio en el que desaparecieron 16 balseros cubanos, incluidos niños, luego de que salieron de la Isla en un barco sobrecargado y sin chalecos salvavidas.
La sospechosa enfrenta 10 cargos por los delitos de alentar e inducir o intentar traer extranjeros a Estados Unidos con resultado de muerte. Por esta razón, ella puede ser sancionada con la cadena perpetua o la pena capital.
El agente especial a cargo del Servicio de Investigación de la Guardia Costera (CGIS, por sus siglas en inglés), Matthew J. Margelot, y el fiscal federal Markenzy Lapointe, ofrecieron detalles del caso tras el arresto de Domínguez Nieves en Sebring, condado de Highlands.
Lapointe subrayó la importancia de combatir las redes de contrabando de personas que lucran con las esperanzas y sueños de los migrantes, poniendo en peligro sus vidas. Este caso, trágico y desgarrador, es un recordatorio sombrío de las realidades que enfrentan muchos migrantes en su búsqueda de un futuro mejor.
El naufragio ocurrió a 30 millas de la costa de Cuba, sitio hasta donde se trasladaron embarcaciones de la Guardia Costera de EEUU (USCG, por sus siglas en inglés) para tratar de auxiliar luego de la zozobra.
Los agentes norteamericanos, en su intento por salvar vidas, lograron recuperar los cuerpos de cuatro personas, mientras que otros 16 migrantes fueron declaradas como desaparecidos en el océano.
Guardia Costera devuelve a 18 balseros cubanos
A principios de este mes, la USCG devolvió a 18 balseros cubanos que habían partido de los municipios de Chambas, Ciego de Ávila; y Caibarién, Villa Clara. El buque estadounidense atracó en el puerto de Orozco, en la provincia de Artemisa, para desembarcar a los migrantes que intentaron ingresar irregularmente a EEUU.
Esta es la 45ª operación de retorno de migrantes llevada a cabo por EEUU y otros países de la región en lo que va del año. En total, 668 personas han sido devueltas a Cuba como resultado de estas acciones coordinadas entre varias naciones.
Los migrantes, que zarparon de la costa norte de la Isla en embarcaciones rústicas, fueron detectados en el peligroso estrecho de la Florida. El Servicio de Guardacostas norteamericano ha intensificado sus operaciones en esta zona, una de las rutas más utilizadas por los cubanos que intentan llegar al referido país. Las autoridades advierten que estos intentos son extremadamente peligrosos debido a las condiciones del mar y la falta de seguridad en las embarcaciones utilizadas.

