
La exvicepresidenta de Estados Unidos Kamala Harris ha lanzado una crítica contundente contra su exjefe, el presidente Joe Biden, calificando de “imprudente” la decisión de postularse nuevamente para la presidencia en 2024.
En su próximo libro, “107 Days”, Harris describe cómo el proceso de toma de decisiones no debió haber sido una cuestión personal, sino una decisión mucho más amplia, dada la gravedad de la situación política y el futuro del país. Al parecer piensa que es culpa de Biden haber entregado el mando demócrata de la Casa Blanca a los republicanos.
En un extracto del libro publicado por The Atlantic, Harris subraya que la decisión de Biden de seguir adelante con su candidatura debería haber sido tomada por todo el Partido Demócrata, y no por una sola persona y su ego.
La exvicepresidenta también revela que se encontraba en una posición incómoda para expresar su opinión sobre la reelección de Biden, pues temía que cualquier intento de disuadirlo fuera visto como un acto de deslealtad y ambición personal.
Harris también reflexionó sobre la cuestión de la edad de Biden, una de las principales preocupaciones en el período previo a las elecciones. En su libro, reconoce que, aunque Biden era capaz de cumplir con sus funciones, su edad de 81 años se hizo evidente en su desgaste físico y verbal, especialmente durante los debates de 2024.
La política californiana considera que su éxito como vicepresidenta era crucial para la reelección de Biden, pero lamenta que muchos en el círculo cercano del presidente no comprendieran la importancia de su rol.
A lo largo de su mandato, Harris se sintió constantemente marginada dentro de la administración Biden. Según su relato, el equipo de Biden no solo no defendió sus logros, sino que también permitió que se perpetuaran narrativas falsas en su contra.
Uno de los ataques más frecuentes fue el que la acusaba de tener una oficina “caótica” y de lidiar con una alta rotación de personal, lo que desvirtuó su trabajo en áreas clave como la inmigración. A pesar de que Harris logró asegurar inversiones millonarias para América Central para combatir las causas subyacentes de la migración, su equipo no le brindó el apoyo necesario para contrarrestar los ataques republicanos y de los medios conservadores.
Las respuestas de los exfuncionarios de la administración Biden han sido mixtas. Mientras algunos defienden a Harris, argumentando que su equipo no la apoyó lo suficiente, otros la acusan de tratar de exculparse de sus propios fracasos, como su débil desempeño una vez que Biden le cedió la nominación a solo 107 días de las elecciones.
El libro de Harris, que saldrá al mercado en los próximos días, ha abierto un debate interno dentro del Partido Demócrata, revelando tensiones sobre la efectividad, la lealtad y las estrategias de campaña durante la administración Biden.
Harris declina participar en las elecciones para gobernadora de California
Hace algunas semanas, Harris anunció que no se postulará para la gobernación de California en las elecciones de 2026. A pesar de haber considerado seriamente esta posibilidad, la exvicepresidenta decidió, tras una profunda reflexión, no buscar la candidatura del Partido Demócrata. Harris expresó su amor por el estado y su gente, pero aclaró que su servicio público no se centrará en cargos electos en este momento.
Sin embargo, dejó abierta la puerta a seguir desempeñando un papel activo en la política estadounidense. Harris afirmó que continuará apoyando a candidatos demócratas en todo el país y anticipó compartir más detalles sobre sus futuros planes. Aunque no hizo comentarios directos sobre una posible candidatura presidencial en 2028, sugirió que se mantendría involucrada en la política nacional.

