
Un video difundido en redes sociales muestra a una anciana cubana que afirma pasar hambre pese a recibir una pensión estatal de poco más de 3000 pesos mensuales.
La grabación fue publicada por la página URSS Noticias y recoge el testimonio de la mujer en plena vía pública, donde cuestiona la situación económica del país y asegura que debe pedir limosna para alimentarse junto a su esposo enfermo.
En el material audiovisual, el entrevistador le pregunta qué comió la noche anterior. La mujer no responde de forma directa. En su lugar, describe la realidad que enfrenta: “Catastrófica por la situación que tiene el sistema. Nosotros, la esfera de abajo, el pueblo, estamos viviendo bajo miseria, necesidad y hambre”.
Ante la pregunta de si está pasando hambre, la anciana responde sin titubeos: “Sí paso hambre, y mi esposo con una neoplasia en el colon, y entonces tres mil pesos y pico de jubilación no le alcanzan para comer. Tres mil pesos ahora no alcanzan”.
La mujer explica que su esposo padece cáncer de colon y que la pensión que reciben resulta insuficiente para cubrir alimentos y otras necesidades básicas. El monto mencionado equivale a poco más de lo que perciben muchos jubilados en la Isla tras los ajustes salariales implementados en los últimos años.
En el video, la anciana admite que obtiene comida pidiendo limosna en la calle. “No me gusta hacer eso porque soy una profesional, he cogido premios de poesía, soy miembro de la Uneac, declamadora y mira en lo que estoy”, afirma.
“Estoy totalmente defraudada y engañada, porque nunca pensé que este sistema me iba a hacer tanto daño”, añade en otro momento de la grabación. El nombre de la señora no fue revelado por los administradores de la página que difundió el contenido.
El video ha generado decenas de comentarios en plataformas digitales. Usuarios dentro y fuera de Cuba han compartido la grabación y han debatido sobre el deterioro del poder adquisitivo de las pensiones frente al aumento sostenido de los precios de alimentos y medicamentos.
En los últimos años, la inflación y la escasez han impactado con mayor fuerza a los jubilados, uno de los sectores más vulnerables. El encarecimiento de productos básicos ha reducido la capacidad de compra de quienes dependen exclusivamente de ingresos estatales.
Especialistas en temas económicos han advertido que el envejecimiento poblacional agrava el problema. Cuba es uno de los países más envejecidos de América Latina, con un porcentaje creciente de personas mayores de 60 años que dependen de pensiones fijas.
El testimonio de esta mujer se suma a otros casos que circulan en redes sociales y que reflejan dificultades para acceder a alimentos, medicinas y servicios básicos. Aunque las autoridades han reconocido tensiones económicas, sostienen que aplican medidas para proteger a los sectores vulnerables.

