
Cuba comenzó la primera semana de marzo con un déficit energético de 1.600 megavatios (MW), que provocará apagones en más de la mitad de la Isla durante el horario pico. Según las autoridades, la crisis que atraviesa el país desde hace años no tendrá mejoría en marzo. Todo se lo achacan a la salida de varias unidades generadoras por averías, mantenimiento y la falta de combustible.
Directivos de la Unión Eléctrica indicaron que la disponibilidad de generación a las 7:00 a.m. del lunes era de 1.605 MW, mientras que la demanda ascendía a 2.250 MW, dejando un déficit de 669 MW. Para el mediodía, se prevé que la afectación aumente a 950 MW.
La falta de generación complica el panorama y hace que los apagones sean inevitables. “No entiendo nada, la mejoría es ninguna y cada día vamos por más, pero más horas sin corriente, es agobiante”, expresó Mary Ramírez Rodríguez, reflejando el sentir de muchos cubanos afectados.
La crisis energética está marcada por múltiples factores. La Unidad 2 de la Central Termoeléctrica (CTE) Felton está fuera de servicio por avería, mientras que otras cinco unidades se encuentran en mantenimiento: la Unidad 6 de la CTE Mariel, la Unidad 2 de la CTE Santa Cruz, las Unidades 3 y 4 de la CTE Cienfuegos y la Unidad 5 de la CTE Renté. Además, las limitaciones térmicas mantienen 438 MW fuera de operación.
La escasez de combustible agrava aún más la situación. Un total de 816 MW se encuentran fuera de servicio por esta causa, afectando 86 centrales de generación distribuida, los emplazamientos de Moa y motores de las patanas de Regla y Melones. “Lo que tienen con el pueblo es un descaro, partida de inmorales”, denunció Edenis Salgado en redes sociales, cuestionando la transparencia de la información oficial.
Para el horario de máxima demanda, se estima que la disponibilidad del SEN alcance los 1.723 MW, mientras que la demanda se disparará hasta los 3.250 MW, generando un déficit de 1.527 MW. Esto se traducirá en apagones de hasta 1.597 MW en todo el país.
“No entiendo por qué Matanzas se pasa el día entero sin corriente. Hasta cuándo el abuso con nosotros”, reclamó por su parte Yezenia Cedeño, reflejando la frustración en varias provincias que son tratadas de forma diferente que La Habana. La capital cubana es muy protegida por las autoridades que solo le programan apagones de cuatro horas y solo durante el día.
La crisis eléctrica en Cuba no es nueva. Las termoeléctricas presentan constantes fallos, el mantenimiento no se realiza de manera eficiente y la falta de combustible se ha convertido en un obstáculo recurrente. Mientras tanto, la población sufre cortes prolongados de electricidad que afectan la vida cotidiana y el desempeño económico del país.
“El cuento de la buena pipa. Ahora no hay termoeléctricas en avería, pero no hay combustible. Cuando hay combustible están las termoeléctricas en avería. Es la historia de nunca acabar”, ironizó Carlos A Taylor Rodríguez. Las promesas de mejora contrastan con una realidad donde la falta de inversiones y planificación hacen cada vez más frágil el sistema eléctrico cubano.

