
Marco Rubio presentó este 20 de mayo una propuesta económica y política dirigida al pueblo cubano, centrada en una idea principal: que los ciudadanos puedan prosperar dentro de la isla sin depender de GAESA, del Partido Comunista ni de las estructuras que hoy concentran el poder económico.
El secretario de Estado de EEUU aprovechó el aniversario 124 de la proclamación de la República para lanzar un mensaje de fuerte contenido político, pero también económico. “El presidente Trump ofrece una nueva relación entre Estados Unidos y Cuba, pero debe ser directamente con ustedes, el pueblo cubano, y no con GAESA”, afirmó.
Rubio no presentó su mensaje como una simple oferta de asistencia, sino como una visión para una “nueva Cuba”. En sus palabras, se trataría de un país donde los cubanos puedan tener negocios, medios de comunicación, empresas propias, libertad para criticar al gobierno y la posibilidad real de elegir a sus gobernantes.
Una propuesta para que los cubanos sean dueños de su economía
El núcleo del discurso fue la defensa de una economía donde los ciudadanos comunes puedan participar y prosperar. Rubio habló de una Cuba donde “ustedes, los cubanos de a pie, y no solo GAESA, puedan ser dueños de una gasolinera, una tienda de ropa o un restaurante”.
La propuesta también incluye sectores de mayor escala. El funcionario dijo que una nueva relación con EEUU debería apuntar a una Cuba donde los ciudadanos “puedan abrir un banco o tener una empresa constructora”, sin que esas oportunidades queden reservadas a grupos vinculados al poder.
Rubio extendió esa visión al terreno de la comunicación y la política. Planteó una isla donde “ustedes, y no solo el Partido Comunista, puedan ser dueños de una estación de televisión o de un periódico”.
Uno de los pasajes más directos del mensaje estuvo dirigido al potencial de los cubanos dentro y fuera de la isla. “Hoy, desde los medios de comunicación hasta el entretenimiento, desde los negocios hasta la política, desde la música hasta los deportes, los cubanos han llegado a la cima de prácticamente todas las industrias en todos los países, excepto en uno: Cuba”, señaló.
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— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) May 20, 2026
Con esa frase, Rubio colocó el centro del problema no en la capacidad de los cubanos, sino en el sistema que les impide desarrollarse dentro de su propio país.
GAESA, señalada como el gran obstáculo
Rubio responsabilizó a GAESA por concentrar buena parte de la riqueza nacional y limitar las oportunidades económicas de los ciudadanos. Según dijo, “Cuba no está controlada por ninguna revolución. Cuba está controlada por GAESA: un Estado dentro del Estado que no rinde cuentas a nadie”.
El secretario de Estado afirmó que ese conglomerado “acapara las ganancias de sus negocios para beneficiar a una pequeña élite” y lo vinculó con sectores como hoteles, construcciones, bancos, tiendas y remesas.
También acusó a quienes controlan el país de haber “saqueado miles de millones de dólares” sin usar esos recursos para aliviar la vida de la población. “La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares, y nada de eso ha sido utilizado para ayudar al pueblo”, dijo.
Rubio rechazó además la explicación oficial sobre los apagones y la crisis energética. “La razón por la que se ven obligados a sobrevivir hasta 22 horas al día sin electricidad no se debe a un bloqueo petrolero por parte de Estados Unidos”, afirmó.
Según su argumento, el gobierno cubano dependió durante años del petróleo enviado por Hugo Chávez y Nicolás Maduro, pero no utilizó sus ingresos para modernizar el sistema eléctrico. “En vez de usar el dinero para mantener y modernizar las centrales eléctricas dañadas, lo utilizan para construir más hoteles para extranjeros”, aseguró.
Libertad económica, voto y derecho a criticar
La propuesta económica de Rubio está directamente unida a una propuesta política. Para el funcionario, una Cuba próspera no puede existir sin libertades básicas.
En su mensaje, habló de una isla donde los ciudadanos “puedan criticar a un sistema que falla sin temor a ir a prisión o verse obligados a abandonar la Isla”. También defendió “la oportunidad real de elegir a quienes gobiernan el país y votar para reemplazarlos si no hacen bien su trabajo”.
La ayuda de 100 millones de dólares en alimentos y medicinas aparece dentro de ese marco, pero como una medida inmediata y no como el eje del discurso. Rubio dijo que esa asistencia debería ser distribuida por la Iglesia Católica u otras organizaciones de confianza, “no robada por GAESA para venderla en sus tiendas”.
Sin embargo, insistió en que el objetivo no es que los cubanos dependan de la caridad. “Al pueblo cubano no le interesa vivir de la caridad permanente”, afirmó. “Ustedes quieren la oportunidad de vivir en su propio país como viven sus familiares en Estados Unidos y en otros países del mundo”.
Rubio cerró su mensaje con una comparación regional y una pregunta política: “Todo eso existe en Bahamas, República Dominicana, Jamaica e incluso a solo 90 millas, en Florida. Si tener un negocio propio y el derecho al voto es posible alrededor de Cuba, ¿por qué no puede ser posible dentro de Cuba?”.
Para el secretario de Estado, el obstáculo no es el pueblo cubano ni su capacidad de prosperar. “Lo único que se interpone en el camino hacia un futuro mejor son quienes controlan su país”, concluyó.

