
En medio del actual panorama de crisis energética en Cuba, marcada por la escasez de combustible desde hace dos semanas, el gobierno de La Habana decidió establecer medidas de racionalización, publicando un listado de los servicentros que podrían tener un tipo de combustible en específico y además limitando la cantidad de litros que pueden comprarse.
La estrategia de la estricta racionalización y la diferenciación entre vehículos particulares, del gobierno, para el turismo y personal diplomático se adoptó “para evitar así llegar al mínimo de las capacidades y mantener servicios vitales para la población y la economía”.
La prioridad será para “ambulancias, servicios necrológicos y la cosecha de la papa”. Por lo anterior, el periodista oficialista Lázaro Manuel Alonso advierte que el listado de servicentros donde se reordena la distribución “no significa que exista disponibilidad, sino que será de esta manera que se organiza la comercialización”.
Límites de combustible que pueden cargar
- En el caso del diésel, la venta máxima por vehículo será de hasta 100 litros.
- Para la gasolina el cupo se reduce hasta 40 litros.
En ambos casos ,solo se puede cargar el tanque de combustible del vehículo, ya que no está permitido vender en depósitos extras. La asignación del combustible se hará por tipo de hidrocarburo, es decir, unas estaciones de Cimex tendrán diésel, otros solo dispondrán de gasolina B83 (motor), gasolina B90 (regular) o gasolina B94 (especial).
Gobierno culpa a proveedores internacionales y al embargo
De acuerdo con el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, el actual panorama de crisis energética en Cuba es culpa de los proveedores internacionales que no honraron los contratos de suministro firmados con el país y “el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos que asfixia las posibilidades de comprar combustible en el mercado internacional”.
El titular del sector dijo en una entrevista televisiva en el Noticiero Nacional de la Televisión que la “agudización del cerco de Washington sobre Cuba dificulta la transportación, la búsqueda de financiamientos y el cumplimiento de los requisitos normales para la contratación” de combustible en el exterior.
Sin embargo, a finales del año pasado, en la gira presidencial de Miguel Díaz-Canel por países amigos como Rusia, Turquía, China y Argelia, el discurso oficial se vanaglorió en la concreción de acuerdos energéticos que garantizarían un mejor panorama para Cuba en el 2023. La realidad es que en los primeros meses del año nada ha cambiado, todo es continuidad.

