
Un buque cargado de arroz importado desde mercados internacionales arribó al puerto de La Habana para abastecer la canasta familiar normada, cuya distribución ha sufrido retrasos en los últimos meses. El Ministerio del Comercio Interior (Mincin) activó un operativo especial para la descarga que durará varios días.
El objetivo es completar la distribución del arroz de la cuota en las bodegas cubanas que se adeuda desde el mes de diciembre de 2024. En dependencia de lo que sobre se comenzará con la entrega parcial de las siete libras por consumidor que corresponden a los meses de enero y febrero.
En La Habana, la distribución del arroz se realizará directamente a las bodegas y establecimientos mayoristas. Según Marpessa Portal de-Villiers, directora general de Venta de Mercancía del Mincin, el ciclo de entrega del producto se prolongará por 30 días desde su llegada a las tiendas. En las áreas que reciben donaciones, los consumidores no tendrán que pagar el mismo nivel de arroz que en otras zonas.
Una vez finalizada la descarga en La Habana, el barco se dirigirá al puerto de Cienfuegos, donde abastecerá a las provincias de Sancti Spíritus, Villa Clara, Cienfuegos y Ciego de Ávila. De manera simultánea, en Santiago de Cuba se desarrolla un operativo similar para garantizar la entrega de arroz en las provincias orientales. Allí, el proceso se lleva a cabo con la colaboración de transportistas estatales y privados, en un esfuerzo por agilizar la distribución a las 1.139 bodegas de la provincia.
El plan de entrega en la región oriental prioriza el suministro de las siete libras correspondientes a enero antes de proceder con la distribución de febrero. Para ello, se han destinado más de un centenar de medios de transporte, aunque la crisis energética limita la disponibilidad de combustible.
Posteriormente, el barco continuará su ruta hacia el puerto de Nuevitas, en Camagüey, con el objetivo de completar el abastecimiento en el centro del país. Rosa María Rizo Constanten, vicepresidenta del Grupo de Alimentos del Mincin, aseguró que todas las coordinaciones logísticas están en marcha para minimizar los tiempos de espera y evitar mayores afectaciones en la distribución del arroz, un alimento esencial en la dieta de los cubanos y que actualmente sufre mayores atrasos en su distribución que los que ocurrían en la década de 1990.
Topan precio del arroz y desaparece del mercado de oferta y demanda
El gobierno de Camagüey fijó el precio del arroz en 155 CUP por libra, lo que ha provocado desabastecimiento en los mercados de oferta y demanda. Ante el temor a multas y decomisos, muchos comerciantes han dejado de vender el producto o lo almacenan, mientras que en el mercado informal el precio supera los 250 CUP por libra.
La regulación, impuesta por el Consejo de la Administración, ha generado resistencia en el sector cooperativo y no ha logrado garantizar el acceso equitativo al arroz. En lugar de estabilizar el mercado, la medida ha agravado la escasez y fomentado la especulación. Las autoridades han anunciado más inspecciones, pero los vendedores se niegan a operar bajo precios que les generan pérdidas.
El problema radica en la baja producción nacional y la dependencia de importaciones, lo que hace que las medidas gubernamentales sean ineficaces. La falta de oferta también ha incrementado la corrupción entre inspectores y funcionarios.
La crisis del arroz se suma a los retrasos en la entrega de la canasta básica, dejando a muchas familias en incertidumbre. A pesar de las millonarias importaciones, la inflación y la devaluación del peso hacen que la alimentación en Cuba sea cada vez más inalcanzable. Todo ello a pesar de que cada vez quedan menos cubanos en la Isla. El gobierno reconoció que la población efectiva ha descendido de 11 millones a 9.7 en los últimos tres años.

