
El académico Ricardo Vilahomat subió a un estrado en Uruguay y dijo lo que millones de cubanos sienten. Durante el foro “Voces por Cuba y Venezuela”, el profesor de Física describió con voz quebrada el derrumbe total de su país natal.
Su frase “Cuba es un país roto” se convirtió en un grito colectivo que recorrió las redes sociales en horas. Pocas veces un discurso académico conecta tan hondo con el dolor de un pueblo entero. Vilahomat no habló desde la teoría, habló desde el corazón de quien vivió dos décadas bajo un sistema que describe como una trituradora de seres humanos.
“Lo perdimos todo. ¡Cuba es un país roto!”, exclamó, casi sin poder contener las lágrimas. “Se perdió la nación, se perdió la identidad, las costumbres, la humanidad […] Cuba es el infierno en la Tierra”, remató.
@elieserelbayardo Ricardo Dagoberto cubano natural de Placetas, Villa Clara, fue profesor de Fisica, actualmente vive en Uruguay. Mostrando verdades, verdades desde su experiencia, verdades con dolor. #cuba #cubanosporelmundo #abajoladictaduracubana #elbayardo
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Esas palabras golpearon a miles de cubanos dentro y fuera de la isla. El video se viralizó en cuestión de horas y las reacciones inundaron cada plataforma donde el exilio tiene voz.
Muerte y pobreza en Cuba
El físico no se limitó a la emoción. Puso cifras sobre la mesa que resultan difíciles de digerir. Arrancó recordando un dato que muchos desconocen: la isla mantiene la pena de muerte vigente, y el Código Penal de 2022 elevó a 24 los delitos que pueden castigarse con esa sanción. Ocho de ellos son contra el Estado, con definiciones tan vagas como traición, espionaje o sedición.
Describió cómo un padre que sale a protestar porque lleva 60 horas sin electricidad y no tiene una aspirina para su hijo con fiebre puede terminar enfrentando cargos gravísimos. Esa es la realidad cotidiana en la isla, según su testimonio.
“Se llora de pobreza. Se llora de pobreza. Ustedes no saben lo que es llorar de pobreza”, remarcó ante un auditorio que escuchaba en silencio.
GAESA y la maquinaria militar que controla la economía cubana
Ricardo Vilahomat dedicó una parte central de su intervención a denunciar el papel del Grupo de Administración Empresarial S.A., el conglomerado militar que domina entre el 40% y el 70% de la actividad económica cubana. Ninguna auditoría pública supervisa sus operaciones.
Para dimensionar el saqueo, comparó las reservas en dólares de Uruguay con los activos atribuidos a GAESA. Uruguay cuenta con 19.400 millones. El conglomerado militar cubano acumula entre 14.500 y 18.000 millones, según documentos que salieron a la luz en 2024.
“El mundo cayendo, y ellos construyendo un hotel de lujo en medio de una Habana que se derrumba donde los niños no tienen agua”, afirmó.
El académico también desmontó el argumento del embargo como causa de todos los males. Calificó a la isla como el taller de propaganda más eficiente del planeta y lamentó que esa narrativa siga dominando el debate internacional.
Apuntó directamente contra la izquierda uruguaya y el Frente Amplio, que retomó el poder en noviembre de 2024. Según Vilahomat, esa corriente política respalda a la dictadura y no al pueblo cubano.
“Gracias, Uruguay”
Otro eje de su denuncia fue el sistema educativo. Explicó que los estudiantes trabajan cuatro horas diarias en el campo para supuestamente costear su formación, y al graduarse son enviados a cumplir servicio social a cientos de kilómetros de sus familias con salarios miserables.
“En Cuba no te dan nada, te lo venden y te lo cobran. Y esa supuesta gratuidad entras en una deuda que no pagas nunca”, sentenció.
La pobreza extrema en Cuba alcanza cifras que confirman cada palabra de Vilahomat. Datos del Observatorio Cubano de Derechos Humanos señalan que en abril de 2026 el 89% de las familias cubanas vive en esa condición y el 97% perdió acceso a alimentos básicos.
“Abajo el comunismo, una y mil veces. Patria y Vida. Gracias, Uruguay”, finalizó, seguido de una ola estridente de aplausos. Cuba es un país roto, y quienes lo dejaron todo para contarlo lo saben mejor que nadie.