
El locutor cubano Rolando Zaldívar fue arrestado en Miami, Florida, por hurto menor y posesión de cocaína, según confirmó el periodista Javier Díaz en su cuenta de Facebook, donde publicó además la ficha policial.
El incidente ocurrió el pasado jueves 30 de octubre y marca un nuevo episodio en la vida del comunicador, conocido por su trayectoria en la radio estatal cubana y su inconfundible voz que acompañó a varias generaciones de oyentes.
De acuerdo con Díaz, la noticia sorprendió a antiguos colegas y seguidores del locutor, quienes lo recuerdan como un profesional meticuloso y símbolo del buen decir en los medios de la Isla.
Zaldívar construyó su carrera en programas populares como Disco Fiesta 98, transmitido por Radio Ciudad de La Habana, y llegó a convertirse en referente para los jóvenes comunicadores.
Sin embargo, su vida tomó un rumbo distinto tras emigrar en 2013. Después de una breve estancia en México, se estableció en EEUU, primero en Houston y luego en Miami. Allí intentó reinsertarse profesionalmente, aunque con resultados dispares.
Su nombre volvió a los titulares en 2019, cuando fue arrestado por violencia doméstica y asalto con un arma mortal. En esa ocasión, aseguró ser víctima de una injusticia y recurrió a una campaña en GoFundMe para cubrir los gastos legales.
El nuevo arresto reaviva la preocupación entre quienes lo conocieron. El influencer político Alexander Otaola abordó el caso en su programa Hola! Ota-Ola, donde mostró la ficha de detención y comentó que al exlocutor “se le impuso una fianza de 150 dólares”.
Otaola afirmó que Zaldívar había sido visto viviendo bajo un puente en el centro de Miami, aludiendo a las dificultades que enfrentan algunos artistas cubanos para adaptarse a la vida fuera del país.
En redes sociales, la noticia ha generado una ola de comentarios. Algunos internautas recordaron con nostalgia su etapa de esplendor en la radio habanera, mientras otros señalaron los desafíos que muchos profesionales enfrentan al emigrar.
“Otra víctima del cementerio de los artistas”, escribió una usuaria, aludiendo al desarraigo y la pérdida de reconocimiento que experimentan ciertos talentos al llegar a Estados Unidos.
Excompañeros de trabajo también expresaron pesar. “Fue compañero mío muchos años. Era un locutor muy querido y respetado”, comentó Lester Acosta, quien trabajó con él en la emisora capitalina.
El caso de Zaldívar ilustra una realidad más amplia: la de artistas cubanos que, tras alcanzar notoriedad en la Isla, deben enfrentarse a la precariedad y la soledad en el exilio.
Aunque las autoridades aún no han publicado detalles judiciales sobre el proceso, el episodio deja abierta una reflexión sobre el precio emocional y social que puede implicar comenzar de nuevo lejos del país donde se forjó una carrera.


PARA QUE ESE SEÑOR SE FUE DE CUBA, TODO EL MUNDO NO9 ESTA PREPARADO NI FISICAMENTE, NI SICOLOGICAMENTE, NI SOCIALMENTE PARA EMIGRAR, PARA EMIGRAR HAY QUE TENERLOS BIEN PUESTO MY TENER UN NORTE, AHORA EL QUE INMIGRA PARTA NO CUMPLIR LAS LEYES EN EL PAIS AL CUAL EMIGRO, NA NO QUERER TRABAJAR EN LO QUE SEA MCON DIGNIDAD Y RESPETO, NO EMIGRED QUEDESE EN CUBA, DONDE EL QUE NO TRABAJA Y VIVE DEL BIZNE COMO SIN PROBLEMA