
Durante el sepelio de Nesky Gabriel Escalona Ortiz, un joven cubano de 19 años fallecido mientras cumplía el Servicio Militar Activo (SMA), su madre increpó a las autoridades militares presentes con una fuerte declaración: “Se los entregué vivo y mira cómo me entregan a mi hijo, por defender la revolución”.
Escalona Ortiz fue reportado como desaparecido mientras realizaba el SMA y, seis días después, su cuerpo fue hallado en un avanzado estado de descomposición cerca de la unidad militar en Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Según sus padres, el joven había manifestado problemas de salud, los cuales no fueron atendidos adecuadamente.
En un video publicado en redes sociales por la página de Facebook La Tijera, se observa cómo la madre confrontó a los oficiales militares presentes en el cementerio. Ella exigió respuestas y también denunció que su hijo no fue llevado al hospital a pesar de haber solicitado atención médica.
El padre del joven también alzó su voz, describiendo las difíciles condiciones a las que son sometidos los reclutas del SMA. “Los maltratan, 24 horas del día de guardia, sin comida ni nada”, afirmó, criticando el trato y las exigencias físicas impuestas a los muchachos sin contar con los recursos necesarios para su bienestar.
La muerte de Nesky Gabriel no es un caso aislado. Entre diciembre de 2023 y agosto de 2024, al menos cinco jóvenes fallecieron mientras cumplían el SMA en Cuba, de los cuales tres se habrían quitado la vida. Estos incidentes han generado preocupación entre familiares y ciudadanos, quienes temen por la seguridad de sus hijos y cuestionan el trato recibido en el alistamiento obligatorio.
Organizaciones de derechos humanos, como Archivo Cuba (AC), han documentado numerosos casos de muertes durante el cumplimiento del Servicio Militar en la Isla. En 2023, de las 79 muertes y desapariciones atribuidas al Estado cubano, 11 ocurrieron en el contexto del SMA. Entre estos casos se encuentra el de Ernesto Miranda, un joven de 18 años cuya familia refutó el informe oficial de suicidio, afirmando que su muerte fue causada por abuso de autoridad.
Las autoridades cubanas han mantenido silencio sobre esos decesos, y la falta de información oficial ha impulsado a los familiares de las víctimas a recurrir a medios de prensa independientes y redes sociales para denunciar estas muertes. La desconfianza hacia las versiones oficiales es creciente, y las familias exigen una investigación imparcial que esclarezca las causas de estos trágicos fallecimientos.

