
Unos 7.000 cubanos están actuando de soldados del lado ruso en la guerra desata en Ucrania, tras la orden de Vladímir Putin de invadir territorio vecino en febrero de 2022. Según estimaciones del diario estadounidense Washington Times, entre 200 y 300 cubanos han muerto en combate.
Aunque el gobierno de Cuba ha negado su implicación, informes indican que muchos de estos cubanos son mercenarios, contratados bajo promesas de trabajo y mejores condiciones de vida. La participación de estos soldados cubanos es un reflejo de la creciente influencia de Moscú en La Habana, que, aunque oficialmente desmiente la colaboración, parece estar tácitamente aprobando el despliegue.

La relación entre Cuba y Rusia ha experimentado un fortalecimiento en los últimos años, y el conflicto de Ucrania ha sido testigo de ello. Rusia ha logrado captar a miles de cubanos, ofreciéndoles salarios de hasta $2.000 dólares al mes, un sueldo exorbitante comparado con el salario promedio en Cuba, que ronda los siete dólares al mes.
A través de esta oferta económica, muchos jóvenes cubanos han sido reclutados, atraídos por la promesa de un futuro mejor. Sin embargo, la cruda realidad los ha llevado al frente de guerra, donde la muerte y el sacrificio son inevitables.
El Grupo Wagner, una milicia financiada por el estado ruso, ha sido uno de los principales receptores de cubanos en el conflicto. Conocidos por su actuación en África y otros conflictos internacionales, los miembros de Wagner han logrado una expansión en Ucrania.

Cubanos como Michael Valido, que murió en 2024, se unieron a este grupo con la esperanza de avanzar hacia otros destinos, como Brasil o Nicaragua, y, en última instancia, llegar a los Estados Unidos. Las ambiciones de los mercenarios cubanos son tan diversas como sus motivaciones, pero el desenlace común es la violencia y la muerte, refiere el artículo publicado en la prensa estadounidense.
Aunque el gobierno cubano afirma que no está involucrado en el conflicto, es difícil creer que no haya al menos una aprobación tácita por parte de las autoridades. Es lo menos que tiene que hacer para permitir la salida en un vuelo comercial de estos más de siete mil hombres.
El Washington Times apunta a que el regreso de los cubanos que luchan en Ucrania podría tener implicaciones políticas tanto para la Isla como para otros países de América Latina. Con miles de veteranos que han sobrevivido al conflicto, la posibilidad de que se conviertan en actores políticos en sus países de origen no es descabellada. La historia de Cuba, que ha estado marcada por luchas internas y externas, podría verse afectada por este retorno de soldados con experiencia de combate, lo que podría dar lugar a cambios significativos en el futuro cercano.

